Consenso, disenso, democracia
Nadie menciona valores. Nadie habla de dignidad, equidad, rectitud. No es cuestión de detenerse en paparruchas.
En el año que se fue se evocaron 31 años de vida democrática. En el que comienza habrá un nuevo período presidencial. En ambas circunstancias estuvo y estará presente el consenso y disenso entra las fuerzas políticas. El diario La Nación del 8 de diciembre pasado entrevistó a seis candidatos presidenciables en una extensa nota de dos páginas íntegras, ocho y nueve.Entre ellos hay disensos. Fernando Solanas cree que si ganan las elecciones Scioli, Macri o Massa, puede haber entre estos un pacto de impunidad. Por su parte, Hermes Binner, expresa respecto de los comicios: "Nos seguirán hundiendo Scioli, Massa y Macri".Hay consensos. Ernesto Sanz, jefe de la UCR, hace un llamado, en su acuerdo de gobernabilidad, para construir un modelo diferente: "Hay que buscar consensos con otras fuerzas, con Massa y con Macri". Para ciertos observadores, estos dos insertarían un liberalismo moderado con un barniz peronista.Es imposible soslayar el tema de la inflación; la mayoría la llevará a cinco puntos: Sergio Massa, el diputado renovador, lo hará en cuatro años, Sanz en tres. Hay consenso sin excepción en aceptar la Asignación Universal por Hijo como una ley; con un reparo de Julio Cobos que le objeta que no es universal y que no se controla.El valor verdad aparece sólo cuando Macri dice: "Mi gobierno no se va a creer dueño de la verdad". Nadie menciona valores morales. Una excepción, Solanas alude a la necesidad de una ética intachable ¡Aleluya!Nadie habla de dignidad, equidad, rectitud. No es cuestión de detenerse en paparruchas. Sobre la prevaricación (dictar una resolución injusta) o sobre meter la mano en la lata; o acuerdos con las mafias, pamplinas.¿Y los fondos buitre? Se emiten juicios en disenso, como "patria o buitres" de Sanz y la opinión de Scioli de que no se puede caer en los extremos de pagar todo o de no pagar nada. El impuesto a las Ganancias no es para aquel un sistema tributario sino un peaje. Hay que ir a un sistema que fije la atención en rentas y patrimonios. Para algunos, el traslado de billetes de la Casa Rosada a Olivos, simboliza los negocios familiares que a su vez se rigen por los mismos criterios que regulan las autoridades del Poder. No es consenso sino complicidad.¿Y el pueblo? Hay cierta indiferencia y apatía. En las discusiones se nota que, en la mente tinellizada por los medios, la memoria se concentra en torno a los candidatos que mejor miden las encuestas. La decadencia de los valores es consecuencia inevitable de la corrupción y el ciudadano recto se mantiene al margen esperando los acontecimientos que vendrán. Los K por un lado, y la desintegración de partidos por el otro, llevan al consenso de que el 2015 no transcurrirá fácilmente. El voto no bastará para detener el progresivo deterioro de las instituciones. Queda la esperanza de que en el nuevo año, cuando las camarillas no puedan controlar todo, se vislumbre un auténtico consenso que ilumine y suprima esta profunda grieta social para que se logre la tranquilidad que todos estamos deseando.
* Arnaldo Pérez Wat

