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Cómo el Poder Legislativo estadounidense controla al Poder Ejecutivo

Las características que la transparencia y la rendición de cuentas adquieren en el gobierno de Estados Unidos. Nadin Argañaraz.

01 de agosto de 2010 a las 12:01 a. m.
Nadin Argañaraz*
Cómo el Poder Legislativo estadounidense controla al Poder Ejecutivo

En esta columna de opinión, se pretende describir el proceso de control que sobre el Poder Ejecutivo ejerce el Poder Legislativo, continuando en línea con el objetivo de conocer las características que la transparencia y la rendición de cuentas adquieren en el gobierno de Estados Unidos.

La denominada Government Accountability Office (GAO) -una especie de "agencia de rendición de cuentas del gobierno", que se asemeja a la Auditoría General de la Nación en la Argentina- asume la misión de dar soporte al Congreso para el cumplimiento de sus responsabilidades constitucionales y de ayudar a mejorar la asignación de recursos que lleva adelante el gobierno federal.

La GAO pertenece al Poder Legislativo, aunque no depende de ninguna de las dos cámaras del Congreso, lo que le brinda la independencia necesaria para poder realizar las auditorías al Poder Ejecutivo.

A su vez, tanto el Congreso como el presidente de la Nación tienen que seleccionar al contralor general que preside la GAO, quien permanece en su función por el término de 15 años. Es posible destituirlo sólo con una resolución conjunta del Congreso, por causas extremadamente serias, lo que imparte aun mayor independencia al cargo.

Qué hace. En términos concretos, la labor específica de dicha agencia consiste en:

Auditar y supervisar si las agencias gubernamentales cumplen las leyes y regulaciones y si están gastando sus fondos de manera eficiente y efectiva.

Investigar denuncias acerca de actividades ilegales.

Evaluar qué programas y políticas están funcionando y cuáles no, a la vez que se determinan las mejores prácticas para compartir la información.

Identificar a futuro los desafíos que se presentan, así como los temas clave por resolver (situaciones y políticas a largo plazo).

Emitir opiniones y decisiones legales ante problemas tales como la impugnación de licitaciones.

La GAO no tiene potestad de promulgar leyes o de voto; sólo asesora al Congreso a través de los informes de auditoría (no partidarios).

Evaluación propia. Es interesante destacar cómo la GAO evalúa su desempeño y su capacidad de influir en las decisiones del gobierno.

Se analizan cuatro áreas clave: resultados, usuarios, personal y operaciones internas.

En cuanto al área de resultados, se obtiene información cuantitativa y cualitativa del impacto logrado en el gobierno por las recomendaciones impartidas por la GAO al Congreso. Se miden tanto los beneficios financieros como otros beneficios no financieros y recomendaciones de la GAO que han sido implementadas. Por beneficios financieros, se entiende a aquellos que surgen luego de que el Congreso actúa sobre los organismos o cuando las agencias implementan las recomendaciones realizadas por la GAO, lo que permite una reducción en el gasto público o una reasignación en otras áreas.

A modo ilustrativo, en 2009 la GAO generó alrededor de 43 mil millones de dólares de beneficios financieros, con lo cual superó en dos por ciento el objetivo planteado (42 mil millones de dólares). Esos beneficios se estiman considerando el valor neto; es decir, los beneficios financieros obtenidos, deducidos los costos estimados en la implementación de la recomendación. Esos beneficios netos son convertidos a su valor presente neto y a dólares corrientes.

Respecto de la evaluación de las demás áreas, se mide el nivel de audiencia en el Congreso cuando exponen los expertos de la GAO sobre el tema, así como también la puntualidad en la entrega de informes al Congreso. Por otro lado, la GAO evalúa el liderazgo y la permanencia del personal altamente calificado y cómo se lidera, soporta, capacita y desarrolla el staff .

Por último, el control interno consiste en evaluar la satisfacción del empleado y mejorar su ambiente de trabajo.

En definitiva, la GAO promueve el uso eficiente de los recursos del país por parte del Poder Ejecutivo y se encarga de controlar que esto sea llevado a cabo.

Pero más allá de la función de contralor externo que este organismo cumple, el punto por destacar es cómo la GAO lleva adelante una evaluación del impacto y la efectividad de su propio quehacer.

En otras palabras, esta agencia mide si las recomendaciones brindadas al gobierno han sido implementadas y cuantifica el beneficio que éstas generaron en la sociedad, presentando los resultados concretos en términos monetarios.

Esto resulta clave para facilitar al ciudadano la evaluación del desempeño de la GAO, a la vez que promueve una mayor eficiencia en su gestión y garantiza un efectivo control sobre el Poder Ejecutivo.

* Director del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf)

(**) Nota de opinión realizada en el marco del Programa de Transparencia Gubernamental Iaraf-Estados Unidos.