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Cerca de las elecciones, Cristina avanza sobre la Justicia

El kirchnerismo trabaja de manera sistemática para aumentar su control sobre la Justicia, previendo que puede ser su punto débil después del 10 de diciembre.

16 de junio de 2015 a las 12:01 a. m.
Rosendo Fraga*
Cerca de las elecciones, Cristina avanza sobre la Justicia

A horas del vencimiento del plazo para las alianzas, Mauricio Macri rechazó la propuesta de que Sergio Massa fuera su candidato a la gobernación bonaerense. Francisco de Narváez hizo pública esta posición al anunciar que renunciaba a dicha candidatura como el último intento de un acuerdo Macri-Massa, porque en caso contrario ganaría el kirchnerismo.Pero el jefe de Gobierno porteño parece pensar que la polarización lo beneficiará en la segunda vuelta. Algo que no es seguro, dado que el oficialismo nacional también se ha beneficiado con la polarización. El fracasado acuerdo Macri presidente-Massa gobernador resolvía, además, el gran problema electoral del PRO: la falta de estructura y de un candidato ganador en la provincia de Buenos Aires, donde se concentra el 40 por ciento de los votos efectivos. Todavía un sector de la Unión Cívica Radical trabaja en la alternativa de que Massa sea su candidato para gobernador bonaerense en las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (Paso) del 9 de agosto y se mida con la candidata del PRO (María Eugenia Vidal).De esta forma, en provincia de Buenos Aires competirían Ernesto Sanz presidente-Massa gobernador y Macri presidente-Vidal gobernadora. En este caso, lo más probable es que Macri se imponga a Sanz y Massa a Vidal.Pero las rotundas afirmaciones del jefe de Gobierno porteño y sus voceros contra cualquier acuerdo con Massa hacen improbable que prospere este tipo de gestiones.Por su parte, el exintendente de Tigre anunció su decisión de presentarse para presidente, compitiendo dentro de un mismo espacio con el gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota.

Kirchnerismo beneficiado

Sin acuerdo opositor, el oficialismo queda con más posibilidades de ganar las elecciones presidenciales, tanto en las Paso de agosto como en octubre. Hace cuatro meses, los encuestadores hablaban de un “triple empate” entre Daniel Scioli, Massa y Macri, con más o menos un cuarto de los votos cada uno.

A ello se agregaron las elecciones locales de abril, en las cuales el oficialismo nacional fue derrotado en cuatro de las cinco realizadas. Era un escenario donde el oficialismo parecía tener pocas posibilidades de ganar.

Sin embargo, la polarización en perjuicio de Massa generó el retorno al kirchnerismo de varios intendentes que respondían al Frente Renovador. Además, las dos elecciones locales de mayo (Salta, para gobernador, y las Paso de Chaco) mostraron al Frente para la Victoria (FPV) ganador por más de 20 puntos sobre la oposición unida.

Durante mayo, la presidenta Cristina Fernández se puso al frente de la campaña, alineó a los 14 gobernadores oficialistas y luego a los aliados; el Congreso del PJ le delegó la función de designar a los candidatos.

Ella designó a dos para presidente (Scioli y Florencio Randazzo) y mantuvo a sólo tres para gobernador de Buenos Aires (Aníbal Fernández, Julián Domínguez y Fernando Espinoza). Decidió que ella misma designará a los postulantes a vicepresidentes, comprometió a los candidatos a presidente a que mantengan al ministro de Economía y determinó que la Casa Rosada conformará las listas para el Congreso nacional y el Parlasur.

De ese modo, el oficialismo se recompuso como alternativa competitiva para ganar las elecciones. El encuentro de la Presidenta con el papa Francisco, a comienzos de este mes, culminó un proceso en el cual Cristina Fernández también recuperó la centralidad en la política.

El próximo lunes es la fecha límite para las candidaturas, las que serán el tema central de la política argentina hasta entonces.

La Presidenta determinará qué lugar ocupará ella en las listas. Se baraja la posibilidad de que sea primera candidata para legisladora del Mercosur o primera candidata a diputada nacional por la provincia de Buenos Aires. O, incluso, ambas cosas al mismo tiempo.

Embestida

Mientras tanto, el kirchnerismo trabaja de manera sistemática para aumentar su control sobre la Justicia, previendo que puede ser su punto débil después del 10 de diciembre.

La semana pasada, la Cámara de Diputados de la Nación dio sanción definitiva a media docena de proyectos para la aplicación del nuevo Código Penal. Estos incluyen la ampliación de las funciones de la procuradora General, Alejandra Gils Carbó –quien está alineada con el kirchnerismo y tiene estabilidad en su cargo–; la designación de jueces subrogantes sólo por el Consejo de la Magistratura 
–donde el kirchnerismo tiene mayoría– por un período de seis años; la ampliación de las atribuciones de los fiscales y la reducción de las que corresponden a los jueces federales, y la creación de una nueva Cámara de Apelación de Santa Cruz.

En paralelo, la Comisión de Juicio Político de la Cámara de Diputados ratificó que investigará a toda la Corte Suprema de Justicia de la Nación por el delito de “falsedad ideológica” en la reelección de Ricardo Lorenzetti, mientras que la subcomisión que investiga la salud de Carlos Fayt ya citó a dos peritos neurólogos para que den testimonio.

El Senado designa 40 jueces, fiscales y defensores oficiales, en su mayoría alineados con el oficialismo. Un senador opositor firmante del compromiso de no nombrar integrantes de la Corte este año (Adolfo Rodríguez Saá) dijo que hace falta un acuerdo con el oficialismo para completar el máximo tribunal.

Frente a esta ofensiva, la Corte Suprema realizó una demostración de fuerza, el miércoles 10 de este mes. Convocó a jueces y funcionarios judiciales para que asistan a un acto en el que Lorenzetti los instó a mantenerse independientes y a resistir las presiones del poder.

En consecuencia, sin acuerdo Macri-Massa aumenta la posibilidad de que el oficialismo gane las elecciones presidenciales, al mismo tiempo que avanza hacia un mayor control de la Justicia.

*Director del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría