Temas del día:

Argentina 2001 y Grecia 2010

No hay que tener miedo a la palabra ajuste, porque a veces éste es necesario. Julio César Moreno.

15 de mayo de 2010 a las 12:01 a. m.
Julio César Moreno (Periodista)
Argentina 2001 y Grecia 2010

La crisis griega ha hecho evocar, en el mundo entero, la crisis argentina de fines de 2001 y se han vertido las más diversas opiniones sobre las semejanzas y diferencias entre ambas.

En la opinión del ex presidente Fernando de la Rúa, la gran diferencia es que, ahora, la comunidad internacional (en particular la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional, FMI) han acudido en auxilio de Grecia y toda la Eurozona -en particular, de España y Portugal-, mientras que en 2001 la Argentina fue librada a su propia suerte y asfixiada por un doble movimiento: las exigencias de ajuste y más ajuste por parte del FMI y el Banco Mundial y una enorme presión interna ejercida por el peronismo, que se lanzó, lisa y llanamente, a la toma del poder.

Es la primera vez que De la Rúa se refiere a aquella encrucijada nacional en esos términos y de ahí la importancia de sus palabras, más allá de los errores internos del manejo político, como la sanción de la ley laboral (conocida como "ley Banelco") y la renuncia del vicepresidente Carlos "Chacho" Álvarez.

Golpe de mercado. Raúl Alfonsín dijo en su momento cosas semejantes con respecto a la hiperinflación de 1989, a la que calificó de "un golpe de mercado" impulsado por las grandes corporaciones para facilitar el triunfo de Carlos Menem en las elecciones presidenciales de ese año.

Hay algo de teoría conspirativa en esas versiones, pero también algo de cierto, sobre todo en el caso de Menem, que gobernó 10 años con el concurso del establishment de la época y en el marco del Consenso de Washington imperante en esos años (apertura indiscriminada de la economía, privatizaciones en gran escala y reducción del papel del Estado, junto a la convertibilidad, o sea la paridad peso-dólar).

La caída de De la Rúa fue una cosa distinta, de mayor escala que la hiperinflación y de consecuencias económicas y sociales más graves.

Ajuste y más ajuste. De ahí que sea pertinente la comparación entre Argentina 2001 y Grecia 2010. Pero si bien De la Rúa acierta cuando dice que la comunidad internacional le está dando a Grecia una ayuda que en su momento negó a la Argentina, las condiciones de esa ayuda son las mismas: ajuste y más ajuste, reducción del gasto público y de los salarios estatales y congelamiento de las jubilaciones, lo que desató una ola de protestas en Atenas y otras ciudades.

Sin embargo, no hay que tener miedo a la palabra ajuste, porque a veces éste es necesario. Y ha sido un gobierno socialista -con el apoyo de la oposición conservadora- el que ha decidido en el Parlamento las medidas que fueron rechazadas por el pueblo, pero que pueden salvar a Grecia de una caída en el abismo económico y social. Algo similar sucede por estas horas en España, gobernada por el Partido Socialista Obrero Español (Psoe).

La sociedad argentina rechazó hace una década el plan de ajuste fiscal del ministro Ricardo López Murphy, pero unos meses después tuvo que pagar consecuencias mucho más caras y dolorosas; primero, con el "corralito"; luego, con la quiebra de la convertibilidad, que en el curso de unas semanas llevó el dólar a casi cuatro pesos y sumió a gran parte de la sociedad en la pobreza, la marginalidad y el desempleo.

Por ello, no hay que tener miedo a las palabras -ajuste u otra- y hay que enfrentar los hechos como son, para evitar caídas como la de 2001 en la Argentina, o la de 2010 en Grecia.