Temas del día:

América, en un año electoral

Por primera vez hay una oposición unida y fuerte, capaz de hacerle frente a Chávez, quien ha puesto en su contra a la mitad de los venezolanos. Julio César Moreno.

25 de agosto de 2012 a las 12:01 a. m.
Julio César Moreno (Periodista)
América, en un año electoral

Toda América se está moviendo electoralmente, lo que no quiere decir que vaya a cambiar de rumbo. Dentro de unos días, antes del 6 de septiembre, el Tribunal Electoral de México deberá resolver si proclama a Enrique Peña Nieto como nuevo presidente del país o si acepta las impugnaciones de la oposición de izquierda. Peña Nieto fue el candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en las elecciones del 1º de julio pasado y su victoria marcó el retorno al gobierno del PRI después de 12 años de ausencia, cuando se lo consideraba un partido en vías de extinción.De todos modos, los próximos años van a ser difíciles para una sociedad muy contradictoria, desigual y violenta como la mejicana, que oscila entre índices muy altos de riqueza y registros muy importantes de pobreza, que tiene un importante desarrollo cultural y educacional y que, a la vez, es castigada sin piedad por el flagelo del narcotráfico, que se ramifica por toda América latina como si fuera una enfermedad infecciosa que corrompe sus prácticas políticas internas.Es difícil precisar la exacta orientación política e ideológica del PRI, un partido al que se lo considera el heredero histórico de la Revolución Mejicana y que estuvo 70 años en el gobierno.Fue una patria de exiliados para miles de republicanos españoles después de la guerra civil y del triunfo de Francisco Franco en 1939, y también para muchos argentinos que huyeron de la dictadura de fines de la década de 1970 y encontraron una generosa acogida en México, en tiempos en que gobernaba el PRI, que tuvo una actitud política reconocida por todos.El 7 de octubre, habrá elecciones presidenciales en Venezuela, en las que Hugo Chávez va como favorito a una nueva reelección, pero esta vez enfrentado por un candidato opositor –Henrique Capriles– que, según algunas encuestas, le va pisando los talones y que incluso puede llegar a superarlo.Lo cierto es que por primera vez hay una oposición unida y fuerte, capaz de hacerle frente a la "revolución bolivariana", que no convence y ha puesto en su contra a la mitad de los venezolanos.Porque Venezuela sigue siendo un país muy dividido, en el que ninguna fuerza política tiene una posición hegemónica y dominante y en el que una ciudad como Caracas –la capital– no es precisamente "chavista", sino todo lo contrario.Desde el punto de vista histórico, hay que recordar que en la década de 1970, cuando América latina era un reguero de dictaduras, Venezuela era un país democrático, que también recibió con generosidad a muchos exiliados argentinos, cosa que parecen no tener en cuenta los émulos o seguidores de Chávez en nuestro país, muchos de ellos enquistados en el gobierno de Cristina Fernández.Finalmente, están las elecciones norteamericanas del 2 de noviembre, sin duda las más importantes de la región, entre otras cosas porque Estados Unidos es la primera potencia económica y militar del mundo.El demócrata Barack Obama va por la reelección, pero también enfrenta una fuerte oposición republicana y está envuelto en la crisis económica internacional y frente a crisis militares en distintos puntos del planeta.Todo indica que la política norteamericana no va a cambiar mucho, aunque siempre puede haber virajes, sobre todo en materia de los asuntos internos, desde los impuestos hasta la reforma sanitaria o el variado tema de los valores, en que cada estado puede votar de forma diferente a otro. Estados Unidos es también un país multifacético y pluralista, siempre abierto a una diversidad de opciones.