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La súpersoja trajo una alegría incompleta y pasajera

La menor cosecha y la incertidumbre en torno de la economía no permitirían un completo aprovechamiento del precio récord que alcanzó el principal producto argentino de exportación. Dante Sica.

15 de julio de 2012 a las 12:02 a. m.
Dante Sica*
La súpersoja trajo una alegría incompleta y pasajera

¿Cuáles son los verdaderos beneficios que nos trae una soja a más de 600 dólares por tonelada? Esa es la pregunta que surge en medio de la euforia por el precio récord que alcanzó el principal producto argentino de exportación en la semana que recién termina. Una serie de factores indican que el beneficio sería parcial y que no podrá haber un completo aprovechamiento de este contexto excepcional en materia de precios. La menor cosecha y la incertidumbre en torno al futuro de la economía son algunas de las causas detrás. En primer lugar hay que considerar que la sequía ha provocado una pérdida de casi 10 toneladas para la soja, lo que impide que se genere el efecto multiplicador que otorgan los precios, más allá que estos están compensando buena parte de la caída en la cosecha. Hoy prácticamente se ha vendido entre el 40 por ciento y el 60 por ciento de la cosecha de soja. Si bien las operaciones se realizaron a buenos precios, el impacto para lo que resta del año ya no se verá de lleno, ya que gran parte del año está jugado.Para lo que resta vender, el limitante pasa por el factor incertidumbre. Muchos productores no quieren pesificarse para invertir, y prefieran esperar para vender. Ello no permite que se aproveche todo el potencial del efecto derrame que genera el sector en las economías de las provincias, hoy muy necesitadas de recursos. Esto ocurre por una sencilla razón: de quedarse con los pesos, los productores no sabrían qué hacer con ellos. Y ante esta duda, que es la de gran parte de los argentinos, la mejor opción pasa por el "ahorro" en un bien que está cotizado en dólares. De todos modos, el hecho de que hoy la soja esté en 600 dólares implica una mayor riqueza y si los productores tienen que liquidar para saldar obligaciones, esa soja está más valorizada. De la misma forma, el Estado obtiene beneficios a partir de una mayor recaudación.El actual precio genera buenas expectativas de cara a la campaña del año entrante y en ese sentido mejora las perspectivas de inversión en cuanto a hectáreas sembradas, a lo que se le suman los actuales problemas para la comercialización de trigo y maíz. El clima también será determinante. Con la llegada del efecto "Niño" vendrán más lluvias, que en caso de no ser exageradamente abundantes y generar problemas de inundaciones, permitirían tener una cosecha muy superior en toneladas con relación a la de este año. Como se mencionó, en este caso el precio actual opera como un incentivo para la siembra, aunque es claro que en una próxima campaña con mayores cantidades de soja disponibles el precio tenderá a corregirse hacia la baja, pero sin duda se sostendrá muy por encima de sus promedios históricos. Pero, como vemos, todas son proyecciones para el año próximo. Además, de la mano de esa tendencia de los productores de "esperar y ver", o de almacenar granos antes que pesificarse, se retrasa la inversión y las economías dependientes del complejo sojero son las primeras en sentir el impacto. El efecto positivo y los puntos a favor de la súpersoja entonces actúan sobre el margen tanto para el Tesoro Nacional como para los sectores productivos, limitados por el desincentivo que generan las restricciones en el mercado cambiario y las prohibiciones para importar. Esto hace que de la súpersoja nos quede poco más que un nuevo récord para recordar. Las perspectivas mejorarán para el año próximo, ante una cosecha mucho mayor en volumen y el sostenimiento de precios, que si bien no serían estos, se mantendrían elevados.

*Ex secretario de Industria de la Nación y director de abeceb.com