Cómo manejarse con inflación
Los especialistas recomiendan manejar el "stock", no tomar financiación bancaria, evitar multas de la Afip y estar atentos.
Las Pyme suelen ser materia de todos los discursos sobre la defensa de la producción nacional. Pero, por mucho que se dice y, pese a las medidas proteccionistas vigentes, siguen siendo el eslabón más débil de la cadena productiva.
Y en 2010, con un escenario previsto de inflación anual de entre 25 y 30 por ciento, el sector queda bastante mal parado.
Primero porque no tienen peso al momento de fijar los precios del mercado, sino que están obligadas a seguir de cerca los valores de las grandes marcas. Esto no les permite trasladar a los valores finales de sus productos los costos cada vez más altos, respecto a los cuales, tampoco pueden hacer mucho porque no tienen poder de negociar los insumos.
Segundo, porque deben enfrentar aumentos en los salarios -sacados bajo presión por efecto de la inflación- que se fijan en negociaciones donde no participan y cuyos valores no tienen en cuenta el estado de sus cuentas. En muchos casos, ni siquiera pueden seguir por detrás del ritmo de crecimiento que tienen los salarios del sector estatal.
Además, hay que tener en cuenta que en este sector la fuerza laboral tiene una incidencia de 20 a 50 por ciento en el precio de los productos de las Pyme, mientras que en una gran firma, en general, no supera el 10 por ciento.
Por otra parte, los pequeños comerciantes o industriales tampoco tienen "espalda" para poder acumular grandes cantidades de stocks y cubrirse de la suba de costos.
En este marco, La Voz del Interior pidió a consultores de empresas en distintos ámbitos, que definan las estrategias que deben tener en cuenta las Pyme para sobrevivir a un contexto que se presenta cada vez más complicado. Gabriel Tobal, asesor y miembro de la Delegación Córdoba de la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme); Fabián Maidana, titular de Fabián Maidana y Asociados; Néstor Cáceres, asesor impositivo; Valentina Rossetti, especialista del área Pyme del Ieral, de la Fundación Mediterránea; Daniel Semyraz, economista y consultor; Ariel Baños, especialista en fijación de precios, y Walter Brizuela, asesor de empresas, dan consejos para defenderse de la inflación y la caída de la rentabilidad.
Cóctel complicado. Este año, en particular, tiene el condimento de un aumento de ventas y de mecanismos de propagación de la inflación que van más allá de las causas originales y que, en la puja distributiva, generan alta conflictividad social.
Por eso, lo que vale para 2010, no necesariamente es aplicable para el año próximo, si sigue este nivel inflacionario.
Por otra parte, no todas las Pyme están en igual situación: están las que exportan, o las que viven del mercado interno; las del rubro comercial o las industriales, proveedoras de empresas grandes. Las recomendaciones no son iguales para todos, pero las variables a tener en cuenta son similares.
Manejo operativo de costos y stocks, formulación del plan de negocios anual, búsqueda de financiamiento, tratamiento de la relación con el fisco, y fijación de precios, son temas a mirar "con lupa" en los próximos meses.
"Las Pyme representan 95 por ciento de las empresas y generan 70 por ciento del empleo en el país. Les interesa que los asalariados ganen más pero, si aumentan los insumos y suben los salarios y no se puede trasladar a los precios, el resultado es una preocupante caída de la rentabilidad", advierte Tobal. En este marco, el monitoreo de todas las variables se vuelve prioritario para mantenerse.

