Murió Bordaberry, el político que se convirtió en dictador
Llegó al poder en las elecciones de 1971 y luego clausuró el Congreso y los partidos. Tenía 83 años y fue condenado por crímenes de su régimen.
Montevideo. Juan María Bordaberry, el ex presidente constitucional de Uruguay que se convirtió en dictador al encabezar un golpe de Estado en 1973, falleció ayer a los 83 años mientras cumplía prisión domiciliaria por crímenes cometidos durante el régimen de facto que él inició. El ex mandatario murió a la madrugada, Hacía dos años que estaba bastante enfermo, según indicaron sus voceros.Bordaberry nació el 17 de junio de 1928 en el seno de una familia de estancieros.Era conservador, católico, antiliberal –en el sentido político del término– y empresario rural. Fue presidente constitucional por el Partido Colorado desde el 1° de marzo de 1972 hasta el 27 de junio de 1973, cuando disolvió el Parlamento y encabezó un golpe de Estado. Luego fue derrocado por los propios militares a los que les había abierto las puertas del poder.Sus ideas corporativistas, de un gobierno de inspiración franquista y para eliminar los partidos políticos, a los que creía superados, no sirvieron para una clase militar que reconoció su poder cuando les fue útil y que luego lo destituyó en junio de 1976.Por ese breve período de poder constitucional (1972-1973) y como presidente de facto (1973-1976), Bordaberry ganó el dudoso mérito de ser el único presidente civil condenado por atentado a la Constitución, asesinato y desaparición forzada en la historia de Uruguay. Era padre de nueve hijos, entre ellos el hoy líder del Partido Colorado, Pedro Bordaberry. Comenzó su carrera política muy joven en la Liga Federal de Acción Ruralista, por la que accedió al Senado en 1963, en alianza con el Partido Nacional o Blanco.Poco después se incorporó al Partido Colorado y en 1969 fue nombrado ministro de Ganadería y Agricultura por el presidente Jorge Pacheco Areco. Éste representaba al sector más derechista del partido.En 1971, Bordaberry fue candidato a la presidencia y ganó ante el candidato del Partido Nacional, Wilson Ferreira Aldunate, en elecciones con acusaciones de fraude.Con una situación social deteriorada y los militares cada vez más dispuestos a tomar el poder, Bordaberry aceptó en 1973 poner fin a la democracia y decretó la suspensión del Parlamento y la ilegalización de los partidos, estableciendo un gobierno colegiado y corporativista. Los militares, con la organización guerrillera Tupamaros ya derrotada, cobraron cada vez más poder, mientras Bordaberry proponía un nuevo sistema político inspirado en el franquismo español, que no gustó a uniformados.Apartado del poder, volvió a ser productor rural. Regresó a la luz pública cuando en 2006 se reabrieron las causas judiciales en su contra. Envejecido, fue puesto en prisión mientras se juzgaba su responsabilidad en el asesinato de opositores y su papel en la destrucción de la democracia.Desde 2007 cumplía prisión domiciliaria por su salud. En 2010 fue condenado a 30 años por los delitos mencionados.

