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Internet, arma para luchar contra la injusticia en China

El hijo de un alto jefe policial mató a una chica de 20 años. El episodio fue denunciado por Internet y el conductor terminó detenido, a la espera de un juicio.

02 de noviembre de 2010 a las 10:02 a. m.
Agencia AP
Internet, arma para luchar contra la injusticia en China
CHINA. Una joven fue atropellada por el hijo de un alto jefe policial.

Cuanto más oía hablar de la persona acusada de matar a su hija de 20 años, a la que atropelló conduciendo borracho, más miedo le daba a Chen Guangqian. El padre del sospechoso es un alto jefe policial. En un país donde la policía es muy temida, el agricultor de 49 años decidió que no tenía mucho sentido buscar Justicia.

"Soy apenas un campesino", expresó en una entrevista. "Es injusto, pero qué se le va a hacer".

La ira de la gente, sin embargo, pudo más. Nadie se animó a acudir a la policía, pero el episodio fue denunciado en Internet y el conductor terminó detenido, a la espera de un juicio.

El incidente de septiembre sacó a la luz el resentimiento que hay entre la gente común hacia la poderosa elite china y hacia sus hijos arrogantes. "¡Mi padre es Li Gang!", habría gritado el chofer tras el accidente. Su padre es el subjefe de la policía local.

Ingeniosos reclamos. El comentario encendió un polvorín, ya que fue repetido hasta el cansancio en Internet. Se organizó un concurso de poesía clásica en el que la gente debía usar esa frase, "Mi padre es Li Gang". Un artista la estampó en el centro de una obra gigantesca.

En la noche del 16 de octubre, un vehículo atropelló a la estudiante Chen Xiaofeng en un campus de la Universidad Hebei. Li Qiming, de 22 años, fue acusado de manejar en estado de ebriedad, atropellar a Chen y escapar. Tras circular las denuncias por la internet, fue detenido.

Por televisión. Seis días después, el canal estatal Televisión Central China transmitió inusuales entrevistas con Li y su padre. Los dos lloraron y se disculparon. Visiblemente abatido, el padre dijo: "No protegeré a mi hijo".

Zhang Kai, abogado especializado en cuestiones de derechos humanos de Beijing que aceptó representar a Chen, cree que hay algo raro detrás de las entrevistas y que Li Gang tal vez usó sus influencias para que las transmitiesen.

En su blog, Zhang se pregunta cómo es que CCTV, como se conoce la cadena televisiva, pudo entrevistar al hijo, cuando la ley estipula que solo las autoridades pueden ingresar a un centro de detención.

Chen, el padre de la víctima, no ha sido entrevistado por CCTV.

"A CCTV solo le importa lo que pasa con la clase alta, no con nosotros, las víctimas", dijo Chen. "Si pudieron hablar con Li Gang, deberían poder hablar conmigo también".

Miedo a hablar. Mucha gente se siente intimidada por la policía en China y Zhang no ha conseguido testigo alguno del incidente dispuesto a declarar, pese a que hay fotos que demuestran que decenas de personas vieron lo que sucedió.

"Nadie se anima a hablar", excepto en Internet, manifestó el abogado.

Chen pasa sus días en un modesto hotel de Baoding, ciudad del norte del país donde murió su hija. Él y su esposa llegaron a la ciudad desde la localidad rural donde viven a algunas horas de aquí tras enterarse del accidente. La esposa ha sido hospitalizada por hipertensión, que atribuye a los nervios y el dolor por la pérdida de su hija.

El cadáver todavía no ha sido enterrado y la pareja no sabe cuándo le permitirán hacerlo. Li Gang, el padre del acusado, fue a visitarlos dos veces.

"Mi impresión inicial fue que era un tipo honesto. Se disculpó varias veces e hizo una reverencia. Pero no lloró, como en la televisión", expresó Chen.

Li le dijo que había dos formas de resolver el asunto, según Chen.

En forma privada, con una compensación. "Me dijo que me daría hasta su último centavo", indicó Chen. O a través de los tribunales.

Desde entonces, agentes de la oficina policial de Li llegaron varias veces al hotel a pedirle a Chen que se decida. "Me pidieron que les diese una cifra", manifestó.

La policía también lo exhorta a que creme los restos de su hija, reveló.

Amenaza. El abogado de Chen dice que eso es un mal indicio porque el cadáver es una evidencia. El letrado quiere que el hijo de Li sea juzgado como una amenaza para la seguridad pública, lo que conlleva una pena mucho más grave, incluso la muerte, que la de causar una muerte en un accidente de tráfico.

No fue posible hablar con Li Gang. El hombre le dejó un número de teléfono a Chen, pero fue respondido por un agente policial que dijo que Li no estaba disponible.

Un diario dijo que el caso no hubiese trascendido de no ser por Internet, pues el gobierno habría prohibido a los medios estatales publicar más notas sobre el asunto.