Yanicelli cargó de nuevo contra jueces
El ex operador del Departamento de Informaciones de la Policía volvió a apuntar contra seis magistrados.
La jornada de ayer del juicio que se ventila en el Tribunal Oral N° 1 tuvo nuevamente al procesado ex policía Carlos Yanicelli como protagonista. El ex operador del Departamento de Informaciones de la Policía durante la dictadura pidió “ampliar su declaración indagatoria”, para descalificar en duros términos al ex policía y una de las víctimas en la causa “Gontero”, Luis Urquiza.
Yanicelli calificó de “personaje payasesco” y “mentiroso” a Urquiza, quien durante su testimonio en este juicio había incriminado al ex oficial como uno de los máximos represores del D2. “Urquiza nunca estuvo ilegalmente detenido”, relató.
Además, Yanicelli se volvió a preguntar “qué hicieron” muchos funcionarios judiciales durante la dictadura para investigar lo que ocurría en esa temeraria sede policial.
En esta nueva ronda de acusaciones, Yanicelli se refirió al “rol de la Justicia en aquellos años” y puso en una misma línea de responsabilidades al hoy camarista Luis Rueda, a los ex jueces Zamboni Ledesma (ya fallecido), Miguel Ángel Puga, Cristina Garzón de Lascano y Carlos Otero Álvarez, y a la fiscal Graciela López de Filoñuk.
“Si se cometieron delitos, ¿qué hicieron, dónde están las actuaciones de rigor?”, se preguntó el represor policial.
Sobre el “camarada” Rueda –así lo mencionó–, narró que “filtraba” información al Tercer Cuerpo de Ejército cuando trabajaba en el juzgado del juez Gustavo Becerra Ferrer y ambos investigaban los enterramientos clandestinos en San Vicente y La Perla dentro de la causa “Fermín de los Santos”.
En la ronda de testigos, ayer declaró Guillermo Alberto Birt, quien fue llevado a Campo de La Ribera el 30 de abril de 1976. Contó que luego fue trasladado a la penitenciaría San Martín. Apenas ingresó, relató, uno de los militares a cargo de la guardia le dijo “a cuántos mataste vos”. Inmediatamente le pegaron un “puntazo” con un cuchillo que, después supo, era el sable corto de Gendarmería. Ese puntazo –a cuyo autor mencionó como “cabo Pérez– le provocó una severa herida.

