"Los detenidos no se podían escapar"
El militar Quiroga admitió que hizo el traslado de tres detenidos que terminaron asesinados, pero se dijo inocente.
El militar Osvaldo Quiroga negó ser responsable de los asesinatos de tres presos políticos y reivindicó las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, que hicieron cesar los juicios a represores tras los levantamientos carapintadas del gobierno de Raúl Alfonsín. Pero también dejó en claro que los presos políticos que eran trasladados "no podían escaparse", contrariando el argumento de la dictadura según la cual las muertes se producían en intentos de fuga.
Quiroga insistió, a lo largo de una hora y 40 minutos, que él sólo se encargó del "traslado" hasta el Consejo de Guerra de Gustavo de Breuil, su hermano Eduardo, Arnaldo Toranzo y Miguel Hugo Vaca Narvaja, el 12 de agosto de 1976. De esos detenidos de la cárcel de San Martín (entonces UP1), sólo sobrevivió al fusilamiento Eduardo de Breuil."Salí de la Unidad Penitenciaria, marché directamente al cuartel. No se rompió ningún vehículo (...) No se intentó escapar nadie porque no se podían escapar. Yo los había acondicionado a los detenidos", dijo textualmente el militar.Quiroga admitió así haber realizado el traslado, pero resaltó que los entregó al Consejo de Guerra y que se desentendió. Y que dijo que a sus superiores que el traslado había sido "sin novedad", sorprendiéndose con el comunicado del Tercer Cuerpo de Ejército difundido luego por la prensa sobre la muerte de tres prisioneros, supuestamente caídos en el marco de un intento de fuga.
"Yo soy militar, no ex militar. No soy represor. Soy un preso político. Me están obligando a jugar un partido de fúbol con peltoa de rugby en cancha de basquet y arbitro de voley", dijo.

