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El Rally Dakar recuperó su dureza extrema

Volver a las fuentes. Desde el año 2007, cuando se compitió por última vez en África, la prueba más famosa del mundo no tenía condiciones de carrera tan duras como fue la cuarta edición sudamericana, que finalizó el domingo en Lima.

17 de enero de 2012 a las 12:02 a. m.
Mundo D
El Rally Dakar recuperó su dureza extrema
Un rey indiscutible. El francés Stephane Peterhansel surgió con todo entre la arena para ganar por 10ª vez, cuarta con los autos. (Foto: AP)

La Plaza de Armas de Lima, Perú, asistió el pasado domingo al final de la cuarta edición del Dakar sudamericano, que recorrió por primera vez tres países. Argentina, Chile y Perú fueron anfitriones a través de más de nueve mil kilómetros que hicieron que la mítica carrera recuperara la dureza que caracterizó a sus mejores ediciones en el continente africano.

Las dunas de las etapas finales en Perú, ensalsadas por todos por su similitud con las de Mauritania y Egipto, se encargaron de ponerle el broche de dureza a una carrera de largo aliento que exige concentración, técnica y una cuota de fortuna para resolver los problemas que plantea. Desde ese punto de vista, la carrera elevó su consideración, muy bien zazonada con altas temperaturas y el rigor de zonas conocidas en Argentina y Chile, que terminaron por cerrar el recorrido. Ya se apunta a Perú como el inicio de la edición 2013 y a Chile como el cierre de la competencia, invirtiendo los roles entre los dos países, conforme a la aceptación de los corredores.

Luchas y peleasEn lo deportivo, el Dakar dejó como puntos salientes la puja interna trasladada a cada etapa por Cyril Despres y Marc Coma, que mantuvieron el suspenso hasta el final en cuanto al ganador de motos, tras brindar duelos brillantes.

Stephane Peterhansel se coronó como rey indiscutible de Dakar al vencer por 10ª vez, la cuarta en automóviles. Llevó al Mini-BMW con mano maestra y ejecutó perfectamente la partitura que dirigió el equipo. En camiones, la victoria de Fiat Iveco fue un oasis en el desierto de los 6x6, dominado en los últimos años por los rusos de Kamaz. Finalmente los hermanos Patronelli, Alejandro y Marcos, siguieron enarbolando la bandera del triunfo y su receta parece infalible entre los cuadriciclos.

Así en la vida como en las novelas, las peleas siempre existen y el Dakar no pudo sustraerse a los desplantes de Orly Terranova frente a su navegante Andy Grider, disputas que dominaron la escena por un par de días. El príncipe Al-Attiyah cayó en las “redes” de Robby Gordon y todo terminó en divorcio. La muerte golpeó de nuevo y de entrada se llevó al argentino Jorge Martínez Boero.

Telón para una fecha del Dakar que paseó su cara más dura por Sudamérica y plantea seguir por un tiempo sentando sus reales por aquí, donde los apasionados del Dakar que durante 15 días juegan sus fichas en plenos que pensaron todo un año, quieren seguir apostando, aunque Sudamérica no parezca tan lejana a África.

Toque cordobés. La comunión entre el Dakar y los cordobeses es indisoluble. En la cuna del rally se formaron los mejores controles y equipos que hoy son parte indivisible del Dakar. Cumplen roles muy dispares, en la ruta, en los controles, en la lucha contra el fuego a través de bomberos voluntarios llevados desde Córdoba, en la logística de los vivac y en cada sector que sean necesarios. Se mueven en camionetas, aviones y no dudan en resignar horas de sueño para estar en el momento y lugar preciso. La ASO y Más Eventos lo hicieron posible.