Vitamina D: el regalo del verano
El sol nos brinda una protección adicional a la del calor. Este beneficio es mayor si se incorpora en horarios recomendados.
La vitamina D es considerada por muchos como una súper vitamina.
Es sintetizada ante la exposición a los rayos solares o la recibimos a través de fuentes alimentarias y es de vital importancia para la fortaleza de los huesos, para mantener y desarrollar la masa muscular, favorecer la respuesta inmune a ciertas infecciones y reducir el desarrollo de ciertas enfermedades.
La insuficiencia de vitamina D es prevalente en Argentina y a nivel mundial.
Esta vitamina es multifacética: no solamente interviene en la salud ósea, sino que también tiene acciones sobre la secreción de hormonas, el sistema inmune, la fuerza muscular, la prevención de algunos cánceres y la sensación de bienestar general. Por su importancia, está siendo estudiada nuevamente y redescubierta en ciertas facetas desde hace aproximadamente una década.Los rayos ultravioletas provenientes del sol constituyen la principal fuente de vitamina D.
Las características de dichos rayos dependen de la latitud y de la altitud. Al ser Argentina un país muy extenso, contamos con distintas latitudes que van desde 24 grados en Jujuy hasta 64 en la Base Marambio (Antártida); en Buenos Aires la latitud es 34. Las zonas con latitudes superiores a 40 o 50 grados tienen rayos ultravioletas (UV) solamente durante 5 o 6 meses por año o menos aún (de abril a septiembre) lo que impacta en las posibilidades de formación de la vitamina D por parte de las personas que viven allí.
Otros factores también influyen negativamente en la síntesis de vitamina D ante la exposición solar: el avance de la edad, la pigmentación oscura de la piel, el uso de pantallas solares, la polución atmosférica, la nubosidad y la vestimenta.
La vitamina D es adquirida en un 90% por los rayos UV y el otro 10% por fuentes dietarias entre las que se encuentran el aceite de hígado de Bacalao, pescados como el salmón, arenque, atún, trucha, lenguado y sardinas, también las ostras, la yema de huevo, cereales y lácteos enriquecidos.
La insuficiencia de vitamina D está muy extendida Esta situación obedece a diversos factores que incluyen temas alimentarios como el menor consumo de leche fortificada, el bajo consumo de pescado en Argentina, la prevalencia de sobrepeso y obesidad (la vitamina D queda depositada en el tejido graso) como así variables vinculadas al estilo de vida moderno con una vida con más sedentaria y en lugares cerrados , el uso de pantallas solares, la disminución en la práctica de actividades recreativas o deportes al aire libre y el incremento de la expectativa de vida, entre otros.
En 2006 se publicó un reporte sobre un “resurgimiento“ del raquitismo y de la osteomalacia en países de Europa y Norteamérica, principalmente asociado a la falta de exposición solar por factores culturales, sociales o religiosos.
Su déficit se asocia a hipertensión arterial, aterosclerosis y a un mayor riesgo de muerte por enfermedades cardiovasculares Existen trabajos que refieren una mayor incidencia de cáncer (colon, próstata y mama principalmente) y de diabetes en pacientes con bajas concentraciones de vitamina D.

