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Una de dos: contingencia o desinversión

Este debut sienta un precedente temprano que hará difícil la convivencia entre el cliente y el prestador, cuando todavía falta lo peor en materia de altas temperaturas.

28 de octubre de 2014 a las 12:01 a. m.
Una de dos: contingencia o desinversión

Ironía del destino: no alcanzó a terminar el mes en el cual Epec anunció un plan meticulosamente estudiado para afrontar las contingencias del servicio de cara al verano, cuando un apagón generalizado dejó sin energía a gran parte de Córdoba capital, a varias localidades vecinas, a San Francisco y a Arroyito.

Es muy duro comenzar la temporada de calor así. Tanto para los usuarios del sistema, que son los que padecen en carne propia el problema con las consabidas consecuencias, como para las autoridades y los funcionarios de la empresa provincial.

Este debut sienta un precedente temprano que hará difícil la convivencia del cliente y el prestador hacia adelante, cuando todavía ­falta lo peor en materia de altas temperaturas.

Dicen que las autoridades de Epec tienen la orden expresa de dar la cara frente 
a los problemas. Este arranque presupone ajetreados días por venir.

El período más crítico, dicen los expertos en energía, no es para nada este bochornoso final de octubre sino diciembre, precisamente antes y durante las fiestas de fin de año, cuando los acondicionadores de aire funcionan a toda su capacidad y las heladeras guardan cantidades 
de alimentos para Navidad y Año Nuevo. Algunos días de enero también exigen al límite los sistemas de producción y distribución.

Córdoba se convirtió ayer por una hora en un caos que sacó del baúl de los recuerdos aquél apagón del 16 de enero de 2010, cuando se clavó el T2MA, un transformador de alta potencia situado en la estratégica estación 
de Malvinas Argentinas. El mismo lugar donde se originó el incidente que terminó en este nuevo corte masivo de energía.

Cuando la ET Malvinas estaba en pleno funcionamiento y al máximo de su capacidad para atender la demanda de una calurosísima siesta de ayer, salió repentinamente de servicio. El resto del sistema que atiende a las estaciones transformadoras diseminadas en la ciudad quedó automáticamente sobrecargado, con lo cual también salió de operaciones.

Epec informó al caer la tarde que el desperfecto derivó de fuertes vientos que afectaron las líneas de alta tensión en 132 kilovoltios. Y aquí está el punto clave para saber si 
se trató de una contingencia o de una consecuencia de la desinversión, algo sobre 
lo cual el ­Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba abrió el paraguas días atrás.

Si fue el viento el que incidió como factor clave del problema, expertos en sistemas eléctricos ­razonan que puede haber ocurrido una de las siguientes dos situaciones:

Que en el balanceo constante de las líneas, una fase haya entrado bajo el campo magnético de la otra y produjera el desenganche preventivo de Malvinas a Guiñazú y Norte.

Que una de las fases se haya desprendido de la línea, tocara el piso y generara la descarga, o tocara a la otra fase y produjera el corto.

Si esta segunda hipótesis constituyera la realidad, no hay mucho más para buscar: implica que alguno o varios de los elementos de soporte se encontraba en deficiente estado y ello implica algún grado de falta de inversión.