Una ciudad con la corona ladeada
La edición del domingo trae muchas notas, a cual más interesante. Sin embargo, la gente se inclina por las que le tocan de cerca. Rosa Bertino.
La edición del domingo trae muchas notas, a cual más interesante. Sin embargo, la gente se inclina por las que le tocan de cerca. Cuando uno dice "la gente", en realidad se refiere a conocidos, amigos y parientes, incluso colegas. Un comerciante, a quien apodamos "Indio Poco Diálogo" porque le huyen hasta los Testigos de Jehová, es nuestro barómetro. A ese diario le saca el jugo, ya que le proporciona temas in situ. "¡16 candidatos a intendente, y ninguno que sirva!", asestó el hombre, abriendo el fuego. Cada cual dio su opinión, al estilo criollo: superponiéndose y sin escucharse. Todo cuerpo sangra por la herida. Al ciudadano le preocupa su rutina. La basura, el transporte, las cloacas, la seguridad vecinal, la salud primaria, el bacheo y la convivencia en espacios públicos tienen que ver con la calidad de vida. En un proceso similar al de naciones desarrolladas, una parte del electorado se va desentendiendo de presidentes y gobernadores… salvo en la relación con el intendente. ¿Le van a dar plata? ¿Podrá hacer cosas? ¿Logrará articular acciones? Con municipios del tamaño de una provincia, Córdoba y Rosario ya parecen Buenos Aires. Hay una tendencia a achacarle los problemas al gremio municipal. La semana pasada y según las cuentas, los inspectores estuvieron nuevamente de paro porque "allá por la Castro Barros les dieron 'para que tengan', cuando la grúa se quiso llevar un auto". Al respecto, el inefable Poco Diálogo sostuvo que "la gente les tiene mucha bronca, y cuando puede se desquita".Es notable pero, más que pedir que se lleve bien con el gobernador, hoy se busca intendente que "logre manejar al gremio". Pero más de uno se pregunta si el propio secretario sindical logrará manejarlo. Esta ciudad supo ser reina, hasta que se le ladeó la coronita. La frase más escuchada sostiene que Ramón Mestre fue el "último intendente de Córdoba" (1983-1991). Luego, el remate: "(Rubén) Martí fue un buen continuador", que le cae pésimo al susodicho, y acaso se desquita con el heredero. También hay una tercera parte: "No olviden que Mestre fue el que nos enchufó al gremio…".Como sea, ningún pesado, tipo Mauricio Macri o Luis Juez, quiere ser reelegido intendente. Eso se acabó. Ya conocen el precio de manejar una ciudad.

