Un sistema en eterna emergencia
En la última época de la intendencia de Rubén Martí comenzaron a caer las concesionarias. Diego Marconetti
El sistema de transporte de Córdoba sigue en emergencia. En la última época de la intendencia de Rubén Martí comenzaron a caer las concesionarias. La situación se volvió más crítica y estalló con la fallida implementación de un nuevo sistema en la gestión de Germán Kammerath.
El intendente liberal salió del poder con un sistema en llamas: sólo una de las concesionarias sobrevivió (Coniferal), una empresa municipal con una flota alquilada y en mal estado (Tamse) y Ciudad de Córdoba, contratada tras hacerle la incautación de sus unidades.
La única mejora de los últimos años fue la renovación de parte de los ómnibus, que mejoró la calidad del servicio. Pero la planificación quedó guardada en el mismo armario en que quedaron las propuestas de Kammerath (redes troncales, ómnibus con música funcional y aire acondicionado).
Los contratos de Coniferal y Ciudad de Córdoba vencen entre este año y el próximo. Pero todavía no hay señales claras del municipio sobre cuál va a ser el futuro: si habrá licitación, un nuevo planeamiento o si seguirá la emergencia que parece eterna.

