Tiene que devolver muebles a su expareja, pero no el perro
Son las cosas que él llevó al departamento que compartieron por siete años. Pero el animal se quedará con ella, según un fallo judicial.
Una joven deberá devolver a su expareja los muebles que había llevado al departamento que ambos compartieron durante los siete años (entre 1999 y 2006) que duró la relación entre ellos. Sin embargo, la Cámara primera de Apelaciones de Río Cuarto, que concluyó que la mujer no logró probar que había formado una sociedad de hecho con su exnovio y que tampoco le donó los objetos, reconoció que ella debía quedarse con el perro adquirido por el demandante que, no obstante haber convivido con la pareja, se encuentra bajo su cuidado desde 2007. En la resolución, el vocal Julio Benjamín Ávalos esgrimió: "El concubinato, por prolongado que sea, no prueba por sí mismo la existencia de una sociedad de hecho entre los concubinos. Quien la alega debe demostrar hechos que acrediten que tienen constituida una sociedad por la que realizan aportes en dinero, bienes o trabajo personal con el propósito de obtener alguna utilidad apreciable en dinero para dividir entre sí"."Ella estaba obligada a restituir los bienes a su dueño, cuando le fueron requeridos después de cesar la convivencia", entendió la Cámara.Los camaristas sólo reconocieron que la muchacha tenía derecho a mantener bajo su cuidado al perro, raza Basset Haund –apodado Bauty–, que desde 2007 vive en el departamento que la joven, tras la separación, comparte con su madre. Los magistrados tuvieron en cuenta que "la relación del perro con sus amos contiene un vínculo afectivo que trasciende lo jurídico y que, por ende, se resiste a ceñirse a la figura del derecho real de dominio".

