Sólo dos ciudades lo hicieron
Whiskerías y cabarés son eufemismos de un mismo negocio: prostíbulos. Allí, alguien lucra con el trabajo sexual de otro.
Whiskerías y cabarés son eufemismos de un mismo negocio: prostíbulos. Allí, alguien lucra con el trabajo sexual de otro. Aunque está penado por la legislación nacional, ese tipo de locales pulula por todo el territorio cordobés.En la Capital, según registros municipales, hay cuatro cabarés habilitados (donde las mujeres, en teoría, sólo bailan con poca ropa) y ninguna whiskería (lugares en los que, se supone, las mujeres sólo toman copas al lado de los clientes). En el interior, según un relevamiento que este diario publicó el año pasado, no había ningún lugar donde los prostíbulos, o sus eufemismos, estuvieran prohibidos y erradicados por completo. Sólo Villa Nueva y Brinkmann dictaron ordenanzas que prohíben esos locales y toda actividad de explotación sexual. Si Alta Gracia aprueba la norma en debate, será la tercera, y la mayor, que da un paso en ese sentido.

