Sólo a tiempo de reducir daños
Cuando ya se registra un brote de dengue, el tiempo de la prevención evidentemente se perdió, para dejar lugar a las acciones contrarreloj destinadas a evitar que los casos autóctonos se sigan multiplicando y que la epidemia llegue al máximo de su dispersión.
Cuando ya se registra un brote de dengue, el tiempo de la prevención evidentemente se perdió, para dejar lugar a las acciones contrarreloj destinadas a evitar que los casos autóctonos se sigan multiplicando y que la epidemia llegue al máximo de su dispersión. Y es que la irrupción de los casos de este mal es la prueba irrefutable de todo lo que no se hizo en el control del vector en los meses previos a la llegada del calor y las lluvias, cuando comienza la imparable multiplicación del Aedes aegypti . Los expertos se cansan de repetirlo y Córdoba ya debería haber aprendido la lección, si se tiene en cuenta que la provincia estrena en estos días su cuarta epidemia de dengue, tras los brotes de 2009, 2013 y 2015.Este año, además, tomar los recaudos necesarios para eliminar huevos y criaderos, mientras se estaba a tiempo, era mucho más crítico que en las temporadas estivales previas por varias razones. El fenómeno del Niño, que trae lluvias mucho más abundantes y favorece la proliferación del mosquito vector, podía hacer prever que, salvo medidas concretas en contrario, los índices aédicos iban a llegar a las nubes. Y eso pasó, con elevadísimos indicadores en diciembre y enero, nunca vistos en años anteriores en esos meses. Por eso no sorprendió que los primeros casos autóctonos de dengue se adelantaran a enero.Otro factor no menor era que, por la situación epidemiológica de los países de las Américas con los que hay elevado contacto, el Aedes implica un riesgo multiplicado por tres, ya que no sólo puede transmitir dengue, sino también zika y chikunguña.Hoy sobran los mosquitos y ya circula uno de los tres virus. "Es un punto de inflexión en el que urge que cada sector, autoridades sanitarias, sistema de salud, población, deba abocarse a que la situación no se desborde", advirtió el presidente del Círculo Médico, Ángel Mínguez.

