Sida: la epidemia se volvió a estable en Argentina
Hay una tasa de 5.000 a 5.500 nuevos infectados cada año. Casi la mitad de quienes viven con la enfermedad no lo saben.
La epidemia del sida se volvió "estable" en la Argentina, con una tasa de 5.000 a 5.500 nuevos infectados cada año, según datos del ministerio de Salud difundidos hoy.
El jefe de la Dirección de Sida y Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS), Carlos Falistocco, confirmó la estadística a DyN y advirtió que "poco menos de la mitad de los infectados en el país desconoce que vive con la enfermedad", por lo que instó a la población a realizarse testeos.
"La epidemia está estable en la Argentina en cuanto a los nuevos diagnósticos cada año, desde hace cuatro o cinco años, pero entre quienes viven con la enfermedad, 110.000 a 120.000 personas, casi la mitad lo desconoce", subrayó Falistocco.
Informe. El experto habló con esta agencia en el marco de la presentación del informe "Epidemia del Sida en Argentina: Situación actual y perspectivas", en un hotel del barrio porteño de Retiro, actividad organizada por el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida (Onusida) con motivo de la celebración el 1ro de diciembre del Día Mundial de la Lucha contra la enfermedad.
El funcionario hizo hincapié en que "en la Argentina, más allá de los grupos vulnerables, la epidemia se transmite por la vía sexual particularmente, y dentro de esta, la heterosexual".
"Gran parte de los heterosexuales, más del 50 por ciento de los hombres, y del 90 por ciento en las mujeres, se infectan por una relación heterosexual", mencionó Falistocco, por lo que instó a "promover el uso del preservativo y a difundir el testeo para llegar a un diagnóstico lo más rápido posible".
Test. Según indicó, "la gente acepta el testeo, en eso no hay inconveniente. Muchas veces los obstáculos surgen del propio sistema de Salud. Por ello, se trabaja para que los médicos puedan ofrecer a la gente que se haga el testeo independientemente de la circunstancia por la cual accede a una consulta".
"Se trabaja además para que cualquier médico lo pueda ofrecer, lo que permitirá llegar mucho más allá en cuanto a la cantidad de testeos, siempre con el requisito de que la persona que se lo hace sepa que le están haciendo un testeo", remarcó.
Entre los detalles vinculados a la enfermedad en la Argentina, donde la tasa de prevalencia, de 4 infectados cada mil personas, es menor o igual a la de la región, Falistocco señaló que "la epidemia va creciendo en edad. Cada vez más tenemos personas más adultas, de 45 a 50 años que se acaban de infectar".
Controlable. El funcionario, además, recordó que "el Sida es hoy una enfermedad crónica, controlable, para la cual hay un tratamiento disponible. El país cuenta con la medicación adecuada para atenderla".
En ese sentido, sostuvo que además de la Ley Nacional de Lucha contra el Sida, de 1990, "hay dos leyes posteriores, una de Obras Sociales y otra de Prepagas por las que se obligan a cubrir toda la medicación (para tratamientos) en un 100 por ciento".
En el mundo. Por su parte, Alberto Stella, coordinador del programa Onusida para la Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay, pidió "reflexionar sobre los adelantos hechos y el compromiso del mundo en la lucha contra la epidemia, que sigue siendo de grandes cifras, con 34 millones de personas viviendo con VIH a nivel global".
"En 30 años el virus logró infectar a unas 60 millones de personas y se cobra la vida de más de 25 millones de ellas. La dinámica la vamos entendiendo cada vez mejor, se vincula a los derechos humanos, y se han obtenido grandes logros", celebró ante esta agencia.
En ese sentido, dijo que "más de 25 países lograron disminuir el número de sus nuevas infecciones al 50 por ciento gracias al alto compromiso político y el liderazgo del más alto nivel".
"El compromiso estrella para el 2015 es llegar a una generación libre de VIH, es decir, garantizar que cualquier embarazada pueda dar a luz a un bebé saludable y ella acceder a adecuados niveles de salud", expresó.
Stella, recién llegado a la Argentina después de cumplir funciones en Honduras, enfatizó que "si bien ha crecido muchísimo la capacidad de respuesta, la epidemia registra alrededor de 2,8 millones de infecciones nuevas por año, unas 7.000 por día y una mortalidad todavía bastante elevada en la era moderna de la terapia antirretroviral, con 1,8 millones de muertes por año".

