Se recupera uno de los dos heridos graves de la explosión
Es un chico de 15 años que había salido a la calle a observar el incendio. Sigue internada una mujer de 64 años.
Pablo Amaya (15), uno de los dos heridos graves que dejó la explosión de un depósito de químicos en Alta Córdoba, se recupera en el Hospital de Urgencias.
"Está respondiendo muy bien. Se despierta bastante bien, comprendiendo órdenes simples. Su trauma de tórax era grave, y todo eso está evolucionando bien, al igual que el trauma cráneo encefálico", explicó Rodolfo del Boca, jefe de Neurocirugía del establecimiento médico.
De todos modos, pese a la evolución, el médico dijo que se mantiene "un pronóstico reservado por unos días porque pueden aparecer complicaciones".
El chico estaba viendo el partido de Cerro Porteño de Paraguay con Boca el jueves pasado cuando salió a la calle a ver el incendio que se había desatado en Raponi Industrial Química y que luego derivó en la explosión.
Sigue grave
En la clínica Romagosa está internada la otra persona que sufrió graves heridas. Se trata de María Angelina Cueto (64), quien fue alcanzada por un portón en Alta Córdoba.
La mujer sufrió un paro cardíaco cuando era trasladada hacia el Hospital de Urgencias, donde se diagnosticó politraumatismo y fractura de vértebra cervical.
Luego fue derivada a la clínica Romagosa. Segú nCarlos Bassani Arrieta, jefe de Terapia Intensiva, la paciente se encuentra en grave estado.
"Hoy ella no está en coma. Abrió los ojos, pero no responde a nada, a ninguna orden,. Ahora le vamos a hacer una resonancia para ver si la médula está lesionada gravemente", dijo a Mitre Córdoba.
"Ella no mueve ninguno de los cuatro miembros. Está con una pequeña insuficiencia hepática", dijo.

