Requisitos básicos que no se cumplen
No se cumple el punto de “denuncias” que establece la ordenanza, dado que no hay capacidad de inspección para evacuarla.
En 1997, el intendente Rubén Martí puso en marcha la ordenanza 9.532, que establecía el control de ascensores en la ciudad. Paralelamente, se firmó un convenio con el Colegio de Ingenieros Especialistas de Córdoba (Ciec) para que aportara al control. Por este convenio, el Ciec elaboró un sistema informático de registración y su cuerpo de inspectores realizó la inspección en edificios a pedido de la Municipalidad, sin costo alguno. Hasta 2004 se registraron más de cuatro mil ascensores, sobre un parque estimado en ese momento en seis mil.En 2004 se sancionó otra ordenanza, la 10.741, que estableció que profesionales de otras especialidades de la ingeniería y técnicos podían asumir la responsabilidad técnica y que se daba por finalizado el convenio con el Ciec. En la actualidad, la Municipalidad sigue con la ordenanza de 2004, pero en el departamento creado a tal efecto sólo cuenta con un inspector. A esto debe sumarse el crecimiento exponencial del parque de ascensores, que a la fecha oscila entre 8.000 y 9.000 máquinas.Se han incorporado inspecciones de Higiene y Seguridad en los Edificios que, si bien son necesarias, no actúan como control del ascensor, sino de matafuegos, zonas de evacuación, escaleras, etcétera. Sumado a esto, las empresas conservadoras abonan a los profesionales 50 pesos por máquina, lo que resulta un honorario muy bajo para la responsabilidad adquirida.No se cumple el punto de "denuncias" que establece la ordenanza, dado que no hay capacidad de inspección para evacuarla.Desde el Ciec se deja claro que continúa el ofrecimiento a la Municipalidad para aportar en el registro, visado e inspección de los ascensores, así como la revisión de la ordenanza actual, tal como se realizó entre los años 1996 y 2004.
*Pta. del Colegio de Ingenieros Especialistas (Ciec)

