Que estén en el colegio, no sólo que dejen la esquina
Es elemental que un nivel educativo que es obligatorio por ley lo sea también en los hechos. y dejar de mentirnos en la cara. Alertas tempranas por inasistencias al colegio
Hasta aquí el Estado pareció conformarse con un premio menor: que los chicos no estén en la calle. Ideó, para eso, estrategias de contención en zonas vulnerables: deportes, oficios, educación sin exigencias ni formalidad. Lo que importaba era que dejen de ser los chicos de la esquina, sin nada que hacer, muy cerca del consumo problemático de sustancias, en riesgo de distintas y variadas violencias del entorno, institucionales o de sus propios pares.
PRIMER PLANO. Alertas tempranas por inasistencias al colegio
A ese objetivo apuntan buena parte de las iniciativas de oficios y deportes en barriadas populares. Parece, por fin, que ahora el Estado aspira a algo más importante, que los chicos estén donde tienen que estar en el colegio secundario, aprendiendo lo que tienen que saber.
La reforma del secundario que ideó Córdoba, para sumarse a la estrategia nacional, busca algo elemental. Que un nivel educativo que es obligatorio por ley lo sea en los hechos. Y que se deje de hacer la vista gorda con las inasistencias, que es lo mismo que decir: dejemos de mentirnos en la cara.
La forma en la que encarará Córdoba el control y el cumplimiento de las asistencias es diferente a lo que experimentará, en plan piloto, Buenos Aires. Allí se usará una aplicación para detectar las faltas y poner en marcha una serie de acciones de seguimiento y control del alumno que falta. Sin el soporte tecnológico, Córdoba pensó una serie de medidas para que el sistema escolar detecte antes el problema y no recién cuando un chico se queda libre por faltas.
El tema es tan importante y estratégico que no importa que los colegios estén en receso por vacaciones, que los chicos y los maestros descansen y que todavía falten varios días para que los que deben materias se pongan, de lleno, a preparar las asignaturas desaprobadas.
Es por eso que le dedicamos un nuevo Primer plano a la reforma del secundario, en este caso centrada en cómo hará la Provincia para alcanzar una de las condiciones de posibilidad del plan: que los chicos no estén ausentes.

