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Nuestra salud y la del perro

Arrancaron las vacaciones de invierno. Tiembla el cuerpo... y el bolsillo. Rosa Bertino.

02 de julio de 2011 a las 12:01 a. m.
Rosa Bertino (Especial)
Nuestra salud y la del perro

Arrancaron las vacaciones de invierno. Tiembla el cuerpo... y el bolsillo. La ecuación julio + frío + niños = brusco descenso de billetera. Una ida al cine, dos menores y un mayor, para ver la película tan promocionada, cuesta 80 pesos. Eso sale la entrada; falta todo el resto. Habrá que leer bien la cartelera, buscar actividades menos onerosas y convencer a los párvulos. Si hay que arrastrarlos, se los arrastra y punto. Aun así, el receso ha traído alivio a hogares con niños pequeños. Se enferman muchísimo y padres y pediatras lo atribuyen a la ida al jardincito. Esta realidad ya genera ausentismo en salitas de 2, 3 y 4 años. "Yo a mi beba no la mando más a la guardería, porque se agarra cuanta peste anda dando vueltas", dijo el repositor de un supermercado. Luego enumeró los inconvenientes de tener una criatura enferma, desde hacer cola en el hospital o dispensario (rogando que no estén de paro) hasta comprar los remedios… y dárselos. Cada recaída de la chiquita le sale no menos de 100 pesos, aseguró el joven. "Menos que una ida al cine…", rumió para sus adentros una señora mayor. Por lo que contó una clienta, a ella le había ido aún peor. De un saque, se le enfermaron la suegra y el perro. El cuadro la dejó con los nervios y el presupuesto hechos bolsa. Todo el mundo prestó oído a sus cuitas, porque lo que no tenemos de solidarios, lo tenemos de curiosos. Del relato se deduce por qué las revistas barriales traen tantos avisos de veterinarias, muy pocos de cuidado nocturno de ancianos y prácticamente ninguno de pediatras. "La internación de mi suegra corrió por cuenta de la obra social, pero la de la 'picha' me costó 130 pesos diarios, previa firma de un documento. Y los medicamentos aparte", pormenorizó la mujer. Aunque al final la beneficiaron con el redondeo, igual fue dinero al contado, por el cual no recibió ningún tipo de boleta o factura. Qué país éste. Crucemos los dedos para que no se enferme el "picho" porque no hay, ni habrá, hospitales públicos para mascotas.