"No hay damnificados por la situación"
El propietario de la Clínica Caraffa, Pedro Flores, afirmó a este diario que lo ocurrido es un problema administrativo.
El propietario de la Clínica Caraffa, Pedro Flores, afirmó a este diario que lo ocurrido es un problema administrativo.
"Es exclusivamente un problema administrativo de papelería", dijo y aseguró que "no hay damnificados por la situación".
Flores justificó, además, la actuación del Ministerio de Salud de la Provincia. "El Ministerio actuó bien: está haciendo una investigación, con la que hemos colaborado en todo momento y que ahora esperamos ver cómo concluye", indicó.
"Que hubo irregularidades en cuestiones administrativas, no lo puedo negar. Pero los problemas han sido exclusivamente de registro: las serologías se hicieron", afirmó.
No obstante, Flores admitió la falta de análisis P24 para reducir el período ventana del VIH. "Fue sólo en cuatro o cinco casos y esas unidades de sangre no se transfundieron", aseguró. A su vez, informó que en la clínica se tomó la medida de relevar al profesional que estaba a cargo del servicio de hemoterapia y de la dirección médica del establecimiento.
"Esto nos tomó de sorpresa, porque en los 30 años que se desempeñó acá, nunca tuvimos un problema", dijo.
En la Caraffa hay más de 80 camas de internación, a las que se suman ocho de terapia intensiva, seis de cuidados intermedios, seis unidades coronarias y nueve unidades neonatológicas. Por mes, se realizan unas 60 a 70 transfusiones, según informó Flores.

