Más cuarteto y menos clases
La gente más humilde tiene garantizada la diversión, pero no una educación y atención esmeradas. Todo un hospital va a la huelga. ¿No podían protestar sin perjudicar a los que tenían turno? Rosa Bertino.
"No caigas en el peor de los errores: el silencio. La mayoría vive en un silencio espantoso", advertía Walt Whitman (1819-1892) en su célebre Carpe Diem . La locución latina significa "atrapa el día", aprovéchalo. Ese poema era universal. Acá lo aprendíamos en Literatura o dentro de nuestro círculo de amigos y lecturas. En esa época, cultura era lo que te enriquecía o hacía mejor persona; las maestras no faltaban o las reemplazaba la directora; los médicos atendían en su casa y sólo te robaban los ladrones. Las cosas cambiaron con la aparición de la "cultura de masas". Que no es sinónimo de cultura popular, por mucho que insistan. Por ejemplo, al Martín Fierro hoy sólo se lo cita y recita en determinados círculos. Para escuchar folklore tradicional, hay que ir a Santiago del Estero. Los versos de Walt Whitman alientan a no dejarse llevar por "el viento que sopla en contra". Viene justo para encarar hechos muy comentados, a veces por lo bajo y hasta pidiendo disculpas. El más reciente, la consagración del cuarteto como "patrimonio cultural de Córdoba". Nadie le quita méritos, pero la masividad no es, o no debería ser, "el" mérito. Por suerte, al diploma se lo entregaron a los auténticos gestores. Hace rato que dejaron de ser cuatro intérpretes e instrumentos: piano, acordeón, contrabajo y violín. Ahora son un montón, con sonidos ruidosamente sintetizados. Nuevo esnobismo. Al verlo al intendente bailotear con Alejandra Vigo, esposa de Juan Schiaretti, mucha gente lo asoció con las elecciones. "Bah… populismo barato", cacareó una mujer, como si hubiera uno caro. "Eso les da votos", aseguró otra. De a poco estamos dejando de endilgarles el populismo al peronismo y al gobierno central. Ahora vemos que ya no tiene distinción política y se empeora con el nuevo esnobismo ( snob es un anglicismo que supuestamente significa "sin nobleza"). El esnob de ahora quiere quedar bien con los de abajo. Esto se nota mucho en las universidades y entre los intelectuales, cualquiera sea su extracción. Desnivelados. Sin embargo, como decimos siempre, la gente más humilde hoy tiene garantizada la diversión, pero no una educación y atención esmeradas. Todo un hospital va a la huelga para que liberen a una enfermera acusada de desconectar a un paciente. ¿No podían protestar sin perjudicar a los que tenían turno? ¿Qué les queda a las mujeres cuyos hijos van a la cárcel cada dos por tres, aunque no haya denuncia de por medio? La paradoja populista es que termina generando mayorías de acallados, que no tienen a quién quejarse.

