Los médicos que tenemos, ¿son los que necesitamos?
Los nuevos profesionales se inclinan hacia disciplinas más rentables y menos demandantes. Qué hacer para promover lo que realmente hace falta.
Mientras el número de dermatólogos trepó 56 por ciento en los últimos cinco años en Córdoba, los médicos generalistas –formados para resolver la mayoría de los problemas de salud de la población– se incrementaron sólo 13 por ciento, a la vez que los pediatras –indispensables para que los niños crezcan sanos– apenas aumentaron 7,7 por ciento. Además, hay en la provincia más psiquiatras (265) y oftalmólogos (351), que anestesiólogos (231); los dermatólogos (180) superan ampliamente en número a los especialistas en terapia intensiva (143) y casi igualan la cantidad de neonatólogos (183), por mencionar tres de las disciplinas con mayor déficit en número de profesionales en el sistema de salud.

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En la misma línea, a pesar del creciente envejecimiento de la población que se registra el país y en la provincia, en Córdoba hay casi la misma cifra de cirujanos plásticos (89) que de especialistas en geriatría (91).Los datos –de 2014, último año disponible, y corresponden a especialistas con certificación en vigencia– provienen del Consejo de Médicos de la Provincia de Córdoba (CMPC), el organismo deontológico que, por ley, regula la matrícula médica y otorga los certificados de especialistas a los profesionales. Luz amarilla Este panorama enciende una luz de alerta, según los expertos, sobre la necesidad de corregir el rumbo o, cuando menos, de introducir cambios de fondo en la formación de los recursos humanos en salud. Esto, con el objetivo de impulsar las especialidades que hacen falta para resolver las necesidades sanitarias de la población, y desalentar otras que concitan las preferencias de los médicos jóvenes, pero que no se corresponden con los requerimientos actuales y futuros del sistema de salud. "La experiencia internacional muestra que lo que cada vez hace más falta son los médicos generalistas, de cabecera o clínicos, y los de especialidades básicas", advirtió Hugo Juri, exrector de la Universidad Nacional de Córdoba, y también ex decano de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNC."En el mundo, hasta los años '70 y '80 la formación estaba centrada en esas disciplinas, pero después se empezó a poner más énfasis en la tecnología, la atención hospitalaria y la superespecialización. Ahora, en cambio, esa tendencia se está revirtiendo", indicó.De la misma manera, Néstor Viale, responsable de la comisión de especialidades del CMPC, consideró que las disciplinas más críticas, es decir que hoy ya no cuentan en la provincia con suficientes profesionales en función de las necesidades asistenciales, son medicina generalista y familiar. Todas las relacionadas con atención primaria, pediatría y tocoginecología, además de neonatología, terapia intensiva, anestesia, y emergentología pediátrica y de adultos.Lo que esto implica es que, si bien en números absolutos varias de esas disciplinas registran un elevado número de profesionales y otras vienen creciendo de la mano de las nuevas residencias que abre cada año el Ministerio de Salud de la Provincia, estos especialistas no alcanzan a cubrir los requerimientos sanitarios actuales."Los pediatras no son suficientes por el crecimiento demográfico, lo que se agrava en el caso de los neonatólogos", ejemplificó Viale.No obstante, esta distorsión entre los médicos que tenemos y los que realmente necesitamos, se advierte no sólo a nivel local: es un problema en el país y la región.De hecho, fue uno de los temas centrales en el encuentro sobre recursos humanos en salud que se concretó este mes en Buenos Aires, impulsado por la Organización Panamericana de la Salud y la cartera sanitaria nacional. Las conclusiones subrayaron la necesidad de reorientar la formación de los profesionales hacia la medicina generalista y la atención primaria. Clave para mejorar Las razones de la revalorización de esas disciplinas se vinculan, por ejemplo, a que los médicos de especialidades básicas (generalistas, pediatras, tocoginecólogos y cirujanos generales) podrían resolver alrededor del 80 por ciento de los problemas de salud que hoy llegan directo a los especialistas. Esto genera mayor demanda en centros de más complejidad en forma innecesaria, lo que, a su vez, ocasiona más gastos, además de saturación en el sistema sanitario. "Los generalistas tienen que ser la puerta de ingreso al sistema de salud: a ellos debe llegar la primera consulta, que en la mayoría de los casos podrán resolver, y sólo si eso no ocurre, decidir la derivación a un especialista", explicó Juri. Y señaló que eso permite eficientizar el sistema, para generar menor gasto y mejorar la calidad de atención de la población."Por esa razón –agregó– el sentido común y lo que está haciendo hoy el mundo desarrollado indica que al menos el 50 por ciento de los especialistas, o tal vez incluso más, deberían ser de especialidades básicas, en tanto que los que tienen especialidades de segundo o tercer nivel, deberían ser en conjunto menos que los anteriores".En la provincia, sin embargo, de las estadísticas del CMPC surge que si se suma la cantidad de generalistas, internistas, pediatras, tocoginecólogos, obstetras, ginecólogos y cirujanos generales, en total (2.946) representan sólo el 26,8 por ciento de los especialistas con matrícula activa (10.990).Para Viale, el desinterés por la medicina general se relaciona a que, en un momento, comenzó a ser considerada como "mano de obra barata", perdió jerarquía y, como consecuencia, disminuyó el prestigio social y los recursos económicos que conllevaba la profesión, lo que hizo que muchos médicos se reconvirtieran hacia otras especialidades más en boga, y mejor pagas."Pero hoy en el mundo desarrollado, al advertir que su rol es esencial en el sistema de salud, lo que pasa es exactamente lo contrario: se ha devuelto el 'glamour' al generalista, al que se valora como un súper experto, y que además tiene una fuerte retribución económica", afirmó Juri. "En Canadá, de hecho, se ha convertido en la primera opción para el 40 por ciento de los médicos que egresan", concluyó.

