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Los chicos exigieron tener espacios para ejecutar sus posturas

En Villa María culminó ayer una reunión mundial en la que participaron medio millar de jóvenes. En el documento final se fijaron cinco puntos para ser discutidos en las Naciones Unidas.

11 de mayo de 2015 a las 12:01 a. m.
Corresponsalía
Los chicos exigieron tener espacios para ejecutar sus posturas
El encuentro se llevó a cabo en la modalidad de talleres, que abordaron distintas problemáticas (LaVoz)

Villa María. Medio millar de jóvenes de distintas provincias dejaron Villa María con el desafío de desarrollar acciones y espacios que permitan combatir la trata y explotación de personas en todas sus formas. El testimonio directo de víctimas de esclavitud laboral, explotación sexual y abusos cuando eran niños impactaron en los asistentes a talleres y disertaciones en el marco del Encuentro Mundial de Jóvenes contra la Violencia y La Esclavitud que tuvo lugar en el campus de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM), entre el sábado último y ayer.Hubo disertantes de África, Asia, Europa y las Américas. Un documento final resumió en cinco puntos el pedido hacia los gobiernos del mundo para que fijen leyes y políticas que ayuden a reducir estos flagelos."Hay que ver los temas en conjunto porque están encadenados. Si sos un joven que está en conflicto con la ley, de ahí a ser víctima de trata tenés un paso. Las víctimas de cambios climáticos por inundaciones o desmontes, terminan siendo víctimas de trata. Quien queda a la deriva, luego es cooptado por las mafias para otro tipo de cosas", comentó a modo de reflexión final Alicia Peresutti, coorganizadora del encuentro junto a la Pontificia Academia del Vaticano, la Red Mundial de Jóvenes y la UNVM.Pidió a los adultos "aprender de la solidaridad de los chicos" y destacó que jóvenes desde los 16 años sentaran opiniones sobre cambio climático, trata de personas, código de faltas, jóvenes en conflicto con la ley y drogas. "Hay que escucharlos", afirmó.Maternidad en la adolescencia, represión policial y refugiados por conflictos de todo tipo aparecen como problemáticas comunes a todos los países.

Espacios

La clave para que este tipo de encuentros no queden reducidos a un ejercicio declamativo es que estos jóvenes encuentren los espacios territoriales donde proyectar sus posiciones, se concluyó en el congreso. Y es una responsabilidad de los actuales gobernantes para llevarlo a cabo hoy.

“Los chicos reclaman ser el presente, no el futuro. Cuando les dicen que son el futuro, entienden que por ahora su opinión no es tenida en cuenta”, apuntaló Peresutti.

Estimó que un primer paso importante fue que en este encuentro no hubiera conferencias salvo la inaugural, y fueran todos talleres. “En las conferencias generalmente se dice lo políticamente correcto; en los talleres ‘saltan’ las problemáticas en toda su crudeza”, reflexionó.

Por eso sostuvo que es necesario seguir alentando los encuentros de jóvenes para que puedan proyectarse en el territorio. “Los adultos que se comprometen verdaderamente en la lucha contra la trata y la explotación deben generar los espacios que luego los chicos se encargan de llenar”.

En la apertura, Marcelo Sánchez Orondo, titular de la Academia Pontificia, atacó la “indiferencia globalizada” hacia estos temas, y al sistema económico por producir la miseria que termina siendo el caldo de cultivo para las víctimas de trata. “No eligen libremente ser prostitutas. Son llevadas por la pobreza, sus familias o sus parejas”, señaló.

Los cinco puntos que dejó el congreso

La conclusiones finales estuvieron destinadas a fijar ejes para discutir en las Naciones Unidas.

Principalmente sobre objetivos de desarrollo sustentable, procurando la protección del planeta y los seres humanos.

  • Combatir la trata transfronteriza y transnacional de personas.
  • Combatir la crisis climática y su impacto directa en las poblaciones vulnerables.
  • Desalentar el consumo de prostitución y otras formas de esclavitud.
  • Profundizar la prevención y penalización de la trata de personas.
  • Ayudar a las víctimas a rehabilitarse en los países de acogida.

De estos puntos se desglosaron cuestiones más específicas:

  • Discutir en forma urgente la creación y el sostenimiento económico de una Agencia Mundial Contra la Trata, en el marco de la ONU y en coordinación con instituciones de seguridad internacionales y de la sociedad civil.
  • Aumentar los recursos y la colaboración policial internacional para elevar en forma significativa las bajas tasas de enjuiciamiento y condena de los traficantes.
  • Abogar por acuerdos internacionales sobre refugiados ambientales que brinden a las personas desplazadas por factores climáticos el estatus de refugiados y promover mejorar la protección legal de estas personas.
  • Abogar por leyes nacionales de transparencia en la cadena de abastecimiento que promuevan la dignidad de los trabajadores y trabajadoras, la sostenibilidad climática y que impida el trabajo infantil o realizado por víctimas de trata.
  • Abogar por modelos similares a los adoptados en Suecia y Noruega, donde existen políticas públicas amplias para la reducción de la demanda y la reparación de derechos, donde la reintegración y la reinserción al mercado de trabajo juegan un papel clave.
  • Seguir el modelo adoptado por el Reino Unido de un comisionado independiente de Lucha contra la Trata y la Esclavitud, de perfil estrictamente técnico e independiente de cualquier partido político.
  • Garantizar que las víctimas que regresen a sus países de origen cuenten con plenos derechos civiles.