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La escuela privada que (casi) no puede pagar Caro

Los hogares recortan primero la salud antes que la escuela privada.

28 de octubre de 2016 a las 12:01 a. m.
La escuela privada que (casi) no puede pagar Caro

"El más chiquito va a hacer el año que viene el jardín en la escuela privada, pero a los más grandes los tuve que sacar porque no puedo pagarles la cuota", cuenta Carolina. Dice que calculó que para 2017 tendría que afrontar 10 mil pesos en la escuela y que eso representa tanto como lo que gana en su comercio. Logró, a mitad de año, banco en una escuela pública de referencia en la zona norte de la ciudad, en primero y segundo grado, y dejará sólo al más chiquito en sala de 3 del colegio privado, que hoy tiene una cuota de 2.300 pesos. "Quiero seguir vinculada a esta escuela, que haga en el jardín lo mismo que hicieron sus hermanitos y después veremos", dice. Hay un movimiento pendiente entre las familias que mandan sus hijos a colegios privados: de los muy caros, se van a otros algo más baratos; de los medios y altos, pasan a los medios; y de los medios, se bajan a escuelas parroquiales o con cuotas que no superen los mil pesos.En algunos casos, pasan directamente a los públicos. Son los menos, porque, pese a la crisis, la demanda sobre la escuela privada no se agota y se repiten los testimonios de familias que no pueden encontrar banco en el colegio pago que quisieran.Los hogares recortan primero las prestaciones en salud –luego de haber pasado tijera por el supermercado, las salidas y la indumentaria– antes que tocar la concurrencia a la escuela privada.Está considerada como el reservorio de valores, como el ámbito donde el niño y el adolescente pueden estar contenidos, donde se pide participación a la familia y se encuentra que hay alguien del otro lado, la mayoría de las veces. Está vista hoy como un paraguas simbólico bajo el cual se pueden guarecer esos factores invisibles, por encima incluso de la excelencia educativa.En general, la escuela privada logra mejores resultados académicos, pero casi siempre es porque trabaja con chicos que van al colegio bien comidos, vestidos y preparados por alguien que les prestó atención. La escuela pública, en cambio, arranca en menos 10.En Córdoba, la inmensa mayoría asiste a los colegios públicos. En el jardín, el 72 por ciento de los casi 129 mil alumnos van a una pública. En la primaria, es el 63 por ciento de los 359 mil alumnos de 2016, y en el secundario, 60 por ciento de los 319 mil estudiantes.La ampliación de la oferta privada ha avanzado, en los últimos años, de manera muy lenta, porque el Estado provincial ha aceptado en poquísimos casos la apertura de salas, grados o divisiones con docentes pagos por la Provincia.Ese subsidio estatal a la escuela de gestión privada ha sido tan escaso que dejó a pocos privados con espaldas suficientes como para afrontar las inversiones en infraestructura y en recursos humanos de modo permanente."(El ministro de Educación de la provincia, Walter) Grahovac piensa que los cordobeses que mandan a una escuela privada no pagan impuestos y que, encima, son malos por querer eso", dice el representante legal de dos colegios de cuotas de cinco mil pesos, quien, asegura, se lo dice todas las veces que puede.Así las cosas, los bancos privados son pocos, pero tan buscados que logran, a su manera, sortear las crisis.