La basura, un problema centenario
Vieja postal de una ciudad abandonada a su suerte.
La higiene pública. En lo concerniente a esta región, los periódicos locales han sostenido encarnizadas polémicas originadas por la producción de algunos casos sindicados de peste bubónica. Claro está que los periódicos oficiales –porque los hay- han defendido a capa y espada a la intendencia, pero los otros –los independientes- han sacado a relucir argumentos de peso y convicción, pero sin arribar a nada concreto, propiamente sea dicho de paso. Por nuestra parte, nos limitaremos a dejar constancia del pésimo estado de salubridad pública, el desaseo de las calles, las inmundicias amalgamadas en los conventillos, donde viven hacinadas numerosas familias proletarias. Los baches y charcos que hay en las calles deterioran los vehículos y dificultan el tránsito. El mercado público deja mucho que desear y está muy lejos de responder a su estado sanitario a las más rudimentarias nociones de higiene, basta ver el abandono de los puestos destinados a la venta de comestibles para comprender que el inspector de estos no se desvela mucho.(Publicado en La Voz del Interior, el 3 de marzo de 1912.)

