Homenajes en el Día Internacional del Libro
Presentan en España un film basado en un relato de Gabriel García Márquez.
El Festival de Málaga presentó este lunes, en coincidencia con el Día Internacional del Libro, la adaptación al cine del relato de Gabriel García Márquez “Memorias de mis putas tristes”, del director danés Henning Carlsen.
Tras una jornada de mucha actividad, en la que se destacó el homenaje ofrecido a la actriz Elena Anaya con la estampa de sus manos en un espacio que se le dedicó en el nuevo centro comercial del puerto de la ciudad, continuó el pase de la selección oficial competitiva.
La película sobre el último relato del escritor colombiano emocionó a un público muy entusiasmado con ver como el cine recurre a la literatura y cómo encara el tema de la transposición de un escritor que para muchos es difícil de llevar a la pantalla sin fracasar en el intento.
"Memoria de mis putas tristes" fue publicado por primera vez en 2004 y fue ambientado en la ciudad de Barranquilla, y el momento en que se desarrolla la acción es a principios de los años sesenta.
El Sabio es un veterano y respetado periodista de un remoto pueblo caribeño, que nunca ha tenido una relación con una mujer sin tener que pagar por sus servicios.
Con motivo de su noventa cumpleaños, llama a la propietaria de un burdel, el que frecuenta desde que era muy joven para regalarse una noche de pasión con una virgen adolescente.
En su encuentro, el hombre observa con ternura cómo duerme la muchacha y se siente incapaz de despertarla, porque como descubrirá después de algunas idas y venidas, se enamoró.
Más allá de la difícil tarea que es llevar a García Márquez al cine, a pesar de que buenos cineastas lo intentaron generalmente sin suerte, el francés Jean-Claude Carriere, recordado por sus trabajos con Luis Buñuel, y el director danés Henning Carlsen, logran captar su esencia, su literatura y su emoción, sin traicionar al cine.
Lo consiguen porque Carlsen aporta su mirada nórdica a un relato que en manos de un director latinoamericano seguramente hubiese apostado más por el color y la localidad que por la idea y la naturaleza de un personaje en el que seguramente el escritor se identifica.

