Habrá que readecuarse
Ante la falta de médicos especializados, los hospitales también tendrán que pasar por un proceso de readecuación para brindar el servicio. Laura Leonelli Morey.
Para las personas que decidan realizarse una cirugía de readecuación sexual, la recién publicada Ley de Identidad de Género será un alivio: ya no tendrán que pasar años en un juicio para que un magistrado –luego de pericias médicas, psicológicas y psiquiátricas– determine si pueden o no ir al quirófano. Pero aunque hoy el camino legal ya esté allanado, habrá algunas trabas operativas, al menos en el corto plazo. Es que, en Argentina, sólo dos hospitales públicos realizan este tipo de cirugías: el Gutiérrez, en La Plata, y el Durand, en la Capital Federal. Entre los dos establecimientos, hay al menos 35 pacientes en lista de espera. Y como esas personas ya pasaron por todo el proceso judicial, es esperable que con la nueva ley la demanda aumente de manera ostensible. Ante la falta de médicos especializados para realizar este tipo de cirugías en el país, los hospitales también tendrán que pasar por un proceso de readecuación para poder brindar el servicio –que deberá garantizarse a todos los que lo requieran–, que implicará la formación de profesionales que puedan replicar la experiencia de los dos hospitales.Sin embargo, ese impedimento funcional pero temporal no puede servir de excusa para que, por razones extralegales (como la moral o la ideología), existan trabas permanentes. La discusión ya la zanjó el Congreso con la nueva ley. La única opción ahora es aplicarla.

