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Ipanema. “Estoy muy arrepentida de esa reacción”: habló la abogada argentina retenida en Brasil por gestos racistas

“Fue más para mis amigas que para ellos” dijo Agostina Páez, que tiene 29 años y es oriunda de Santiago del Estero.

18 de enero de 2026 a las 03:55 p. m.
“Estoy muy arrepentida de esa reacción”: habló la abogada argentina retenida en Brasil por gestos racistas
Por hacer gestos racistas en un bar de Ipanema una abogada argentina deberá usar tobillera electrónica. (Gentileza Infobae)

La abogada argentina Agostina Páez rompió el silencio luego de quedar retenida en Brasil por un episodio ocurrido en un bar de Ipanema, en Río de Janeiro, donde fue acusada de realizar gestos racistas contra empleados del local.

La joven, de 29 años y oriunda de Santiago del Estero, aseguró estar arrepentida, atravesar una situación de miedo extremo y permanecer encerrada mientras avanza la causa judicial en su contra.

El caso se originó durante una salida nocturna en la zona sur de la ciudad, cuando una discusión por el pago de una cuenta derivó en un enfrentamiento con el personal del establecimiento.

El episodio quedó registrado por cámaras de seguridad y fue denunciado ante la policía local, lo que activó una investigación por presunta discriminación racial.

Abogada argentina retenida en Brasil por insultos racistas

La versión de la abogada sobre el episodio

En declaraciones al diario El Liberal, Páez sostuvo que la discusión comenzó cuando el personal del bar les reclamó consumos que, según ella, ya habían sido abonados.

“Pagamos la entrada y todo lo que consumimos. Cuando estábamos por salir nos dijeron que había cosas impagas, pero estaba todo pago y tengo los comprobantes”, afirmó.

Según su relato, el clima se volvió tenso y, tras pagar nuevamente, ella y sus amigas se retiraron del lugar.

Fue en ese momento, aseguró, cuando empleados del bar comenzaron a seguirlas y a realizar gestos obscenos.

“Se agarraban los genitales, nos señalaban y se reían. Ahí es cuando hago ese gesto. No los veía bien, y fue más para mis amigas que para ellos”, explicó.

Sin embargo, la reconstrucción realizada por medios brasileños indicó que los gestos y expresiones fueron interpretados como racistas, y que la joven habría utilizado la palabra “mono”, considerada altamente discriminatoria en Brasil.

Medidas judiciales y restricción de salida

La causa quedó en manos de la 11ª Delegación Policial de Rocinha. Como medida cautelar, la Justicia brasileña ordenó la retención del pasaporte de Páez y dispuso que la semana próxima se le coloque una tobillera electrónica, además de prohibirle salir del país mientras se define su situación procesal.

La abogada confirmó que no puede abandonar Brasil y que fue advertida de que sería detenida si intentara hacerlo.

“Por ahora voy a tener este proceso en libertad, pero no puedo salir del país. La semana que viene me van a poner la tobillera”, señaló.

Arrepentimiento, miedo y exposición pública

Páez reconoció el impacto personal que tuvo la difusión del caso. “Ahora estoy encerrada en un departamento porque sé que en todos los medios brasileños está mi cara y mi nombre”, dijo, y agregó que recibió amenazas a través de redes sociales.

“Estoy recibiendo muchísimas amenazas. Cerré mis cuentas. Estoy muerta de miedo, literal”, aseguró.

Al mismo tiempo, admitió que su reacción fue inapropiada: “Obviamente ha sido la peor reacción. Estoy muy arrepentida de esa reacción”.

Una investigación en curso

Desde la Justicia brasileña recordaron que el país aplica una política de tolerancia cero frente a actos de racismo y discriminación, considerados delitos graves por la legislación local.

El Ministerio Público evalúa avanzar con cargos formales por discriminación racial, lo que podría agravar la situación penal de la joven.

La investigación continuará durante las próximas semanas, mientras Páez permanece bajo control judicial y a disposición de las autoridades brasileñas.