Temas del día:

El riesgo del estrés crónico

El síndrome de “burn out”, una ­forma de estrés ­laboral crónico, ­podría homologarse a lo que sufre la ­mujer moderna que no puede o no sabe cómo ­organizarse y poner límites a sus propias ­sobreexigencias.

08 de marzo de 2016 a las 12:05 a. m.
Pablo Cólica / Presidente de la Asociación de Medicina del Estrés y Psicoinmunoneuroendocrinología
El riesgo del estrés crónico

La mujer occidental compite por ocupar espacios que culturalmente sólo pertenecían a los hombres. Por eso se debe multiplicar y realizar enormes esfuerzos para desarrollarse y actuar en el mundo comercial, empresarial, profesional y científico, cumpliendo con la misma carga horaria que los hombres y manteniendo otras múltiples tareas. Tiene que encontrar el tiempo para ir al gimnasio o practicar algún deporte, para mantenerse "en forma" en un mundo tan competitivo y sujeto a la dictadura de la imagen. No puede descuidar su crecimiento intelectual, de manera que asiste a cursos, posgrados, especializaciones en las materias que hacen a su actualización. Y sigue siendo madre, novia, esposa y amante.Entonces, no es extraño que cada vez más se "emparejen" las patologías que vemos en el consultorio. Las enfermedades por estrés prolongado y crónico, es decir las provocadas por las dificultades que los sistemas orgánicos tienen para adaptarse a exigencias mayores a las tolerables, empiezan a ser las mismas en ambos géneros. Es así que se ven muchas más mujeres con afecciones digestivas, síndrome metabólico con hipertensión arterial, insulinorresistencia y diabetes tipo 2, dislipemias, afecciones coronarias y cerebrovasculares, así como enfermedades por alteraciones en la inmunidad y mayor incidencia de ciertos tipos de cáncer. Por otra parte, hay más presencia de trastornos psicoemocionales de tipo ansioso de­presivo, con aparición de alteraciones cognitivas como falta de concentración, dificultades para fijar la atención, distracciones y olvidos (pérdida de la memoria rápida o de trabajo). Hace más de 50 años, se describió el síndrome de burn out , una forma de estrés ­laboral crónico. Este cuadro clínico, caracterizado por un gran desgaste físico y emocional, con sus correlatos orgánicos psicobiológicos por afectación de neurohormonas, neurotransmisores y otras sustancias del sistema inmunológico esenciales para el correcto funcionamiento del organismo en su totalidad psicofísica, puede homologarse a lo que le sucede a la mujer moderna que no puede o no sabe cómo organizarse y poner límites a sus propias sobreexigencias.