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El calor invade la intimidad

¿Cuántas rupturas de pareja son propiciadas por diferencias en el termostato corporal? Pueden ser una buena excusa. Juan Carlos Carranza.

12 de noviembre de 2012 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
El calor invade la intimidad

La llegada del calor pone en evidencia numerosas situaciones que antes estaban disimuladas.

Y esa circunstancia puede ser motivo de conflicto entre hombres y mujeres que comparten la misma cama, precisamente a causa de las diferencias de temperatura corporal.

La ciencia no se ha puesto a indagar profundamente en este asunto, salvo algunos estudios aislados que demuestran que las mujeres, efectivamente, sienten más frío que los hombres.

Las exigencias femeninas de cerrar ventanas, apagar ventiladores o aire acondicionados durante épocas sofocantes podrían ser comprobaciones empíricas del trabajo de los científicos.

Lo que sí está demostrado es que hay leves diferencias entre el sistema circulatorio femenino y el masculino. Eso hace que en invierno los hombres suframos los clásicos pies fríos de las mujeres, que buscan cobijarse con los nuestros.

Ahora bien, ¿cuántas rupturas de pareja son propiciadas por diferencias en el termostato corporal? No hay estadísticas, pero suelen ser una buena excusa.

Así como una mujer friolenta puede desencadenar una crisis, los ronquidos de ogro del marido pueden generar lo mismo. “Por desgracia, yo me separé de una joven y hermosa mujer aquella noche de invierno en la que entrelazó sus hermosos pies helados en mis prominentes muslos”, exagera Cacho Yerom, consultor estrella de esta columna, en primer lugar porque ostenta un físico enjuto y esmirriado y en segundo término porque jamás se lo ha visto con una mujer hermosa.

Lo concreto es que, en verano, la cama de dos plazas (por más king size que sea) da la sensación de ser más pequeña.

Y la tendencia es que cada integrante de una pareja duerma en los extremos, para evitar así fricciones o roces que aumenten aun más la incomodidad causada por el calor.

Posiciones. Hay profusa bibliografía y portales de Internet que se dedican a analizar a las parejas según la posición en la que duermen. Para la psicóloga británica Corrine Sweet (citada por The Huffington Post en el artículo "¿Qué revelan las posiciones al dormir de las relaciones de pareja?") hay mucho que decir en este tema.

En una encuesta realizada por la cadena de hoteles Travelodge a dos mil parejas, el 28 por ciento contestó que le gusta dormir espalda con espalda, pero sin contacto.

Le siguen espalda con espalda con contacto de partes posteriores (en “v”) con un 18 por ciento y la clásica “cucharita” con el 13 por ciento.

En la primera de las posiciones, Sweet interpreta que la pareja está conectada a pesar de todo y que cada miembro acepta los hábitos de sueño del otro. La segunda posición revela una relación cómoda y relajada, más habitual en los comienzos del romance. Y la “cucharita” es una de las posiciones más tradicionales. Según Corrine Sweet, hay indicios de una fuerte sexualidad y de la protección del hombre hacia su mujer.

Yerom cree –a pesar de las evidencias– que la temperatura es la que determina la ubicación de la pareja en la cama. “Y con el calor, no hay relación que aguante”, concluye el misógino consultor.