El Arzobispado de Córdoba no tiene exorcistas oficiales, pero...
No hay sacerdotes designados para tal propósito. Pero fuentes eclesiásticas reconocen que son consultados por presuntas posesiones diabólicas.
El Arzobispado de Córdoba no tiene oficialmente ningún sacerdote designado para realizar exorcismos, como sí tienen otras jurisdicciones de la Iglesia Católica Argentina. La consulta a las autoridades eclesiásticas cordobesas guarda relación con la noticia sobre el reconocimiento jurídico que hizo el Vaticano a la Asociación Internacional de Exorcistas (AIE), fundada por uno de sus exponentes más célebres, Gabriele Amorth.El 13 de junio, la Congregación para el Clero aprobó los estatutos de la AIE al concederle personería jurídica de asociación internacional de fieles, sobre el artículo 322.1 del Código de Derecho Canónico.La idea de nuclear a los exorcistas en una asociación surgió del padre Amorth en la década de 1980, con el objetivo de celebrar reuniones para compartir experiencias y reflexiones y así ayudar mejor a las personas que acudían a ellos.Fuentes del Arzobispado de Córdoba señalaron que no existe registro en la diócesis de casos de posesión demoníaca. De todos modos, admiten que se han receptado las "inquietudes" de feligreses sobre presuntos casos de posesión. "Puede suceder que un cura tenga dudas y recurra al Arzobispado. En esas circunstancias, nuestro obispo Carlos Ñáñez ha enviado a sacerdotes de su confianza para verificar el caso", confió una fuente eclesiástica.La fuente agregó que en ningún caso hubo cuestiones sobrenaturales de por medio y sí muchas crisis psiquiátricas y psicológicas. "Lo que se hace en esos casos es un acompañamiento espiritual, pero nunca hemos estado frente a una posesión demoníaca", precisó.Otros referentes de la Iglesia Católica cordobesa reconocen que puede haber sacerdotes que practiquen el exorcismo, pero por fuera de la institución. ¿Algunos casos? Un sacerdote que ya dejó los hábitos contó su experiencia con los exorcismos: "Durante mi ejercicio sacerdotal me llamaron por cuatro casos, todas personas jóvenes. En uno de ellos, la familia decía que hablaba en otro idioma. Era una chica, a la que tenían en un templo. Cuando llegué había cinco policías que no la podían sujetar. Hablé con sus papás y les dije que no era ninguna posesión 'diabólica', sino un problema psicológico. En ese momento apareció otro cura, que estaba más asustado que la familia y no sé qué rezaba entre labios", contó. Pero la historia no termina ahí: "Le dije a este curita asustado que se fuera y a la Policía que sacara a la chica del templo, ya que eso no la ayudaba. Le dije a la familia que la llevara a un hospital. Me comuniqué con un psiquiatra amigo y ahí me enteré de que la joven ya había estado internada en un psiquiátrico".Otro sacerdote en ejercicio asegura: "Que no practiquemos el exorcismo no significa que la Iglesia Católica no crea en el demonio. Pero no se puede inferir a simple vista que una persona esté poseída porque se le puede hacer más daño. Creemos que la ciencia debe tener la prioridad, y de ahí en más investigar si hay alguna 'incidencia diabólica'", expresó.Otro excura cuenta esta historia: "Una noche me llamaron porque a una señora mayor no la podían contener entre el hijo y tres policías. Eran como las 3 de la madrugada. Hablé con la señora y pude calmarla. Y ahí me enteré de lo que le pasaba. El problema no era con el diablo, sino con el hijo y los miembros de una secta que querían quedarse con su propiedad. Querían 'poseerle' la casa".

