Delicio sueña con volver a su monte como docente
Delicio Vidal tiene 23 años y es wichi. Fue alumno de Suaya y un día decidió seguirlo.
Delicio Vidal tiene 23 años y es wichi. Fue alumno de Suaya y un día decidió seguirlo. Dejó el monte salteño y viajó a Río Tercero. Su sueño era estudiar para, también, recibirse de docente.Delicio cuenta a este diario que es de Pozo El Mulato, donde hay un cacique que protege y cuida a su gente. Desde allí recorría en bicicleta 15 kilómetros de ida y otros de vuelta, por polvorientos caminos entre el monte, para asistir a la escuela de Alto de la Sierra.En Río Tercero tuvo algunas complicaciones, como poder anotar a su hijo, recién nacido, con el nombre " W'enhahen ", que significa distinto en lengua wichi. Debió pasar por la filial en Córdoba del ICA (Instituto de Culturas Aborígenes), para tener ese derecho. El trámite –dice– no está aún consumado en el Registro riotercerense. Delicio se esfuerza por lograr ese sueño de ser maestro. "Tengo complicaciones para pagar mis estudios porque vivo de changas y ahora tengo además una familia. Pero mi meta es recibirme, y volver al monte, a mi tierra. Los maestros van y trabajan y se van a otro lado en algún momento. Yo en cambio quiero estar siempre", concluye convencido.

