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“Dealers”: son jóvenes, adictos y con escasos estudios

La Justicia cordobesa realizó un relevamiento de diversos factores socioeconómicos de los detenidos en “quioscos” de drogas.

04 de julio de 2013 a las 08:30 a. m.
“Dealers”: son jóvenes, adictos y con escasos estudios
Edad. El 68 por ciento de los imputados tiene entre 18 y 40 años, y la mayoría es varón (55 por ciento), aunque la proporción de las mujeres es elevada (La Voz / Archivo).

Jóvenes, padres, adictos, con antecedentes penales, sin trabajo formal y una escolaridad incompleta. De esta manera se podría sintetizar el perfil del dealer (proveedor de drogas ilícitas) detenido en distintos “quioscos” de la ciudad de Córdoba.

Se trata de un estudio realizado por el Centro de Perfeccionamiento Ricardo C. Núñez, del Poder Judicial de Córdoba, y el Fuero de Lucha Contra el Narcotráfico.

Se refiere a las condiciones socioeconómicas de los primeros 69 imputados de la capital provincial entre diciembre y mayo en virtud de la nueva ley provincial antidrogas (10.067), que desfederalizó el combate contra los “quioscos” de cocaína, marihuana y pastillas.

¿Quiénes son los que venden drogas a través de la ventana de su casa en la ciudad de Córdoba? ¿Cuáles son los perseguidos por la nueva ley de drogas?

Las respuestas a las que llegó este estudio permiten establecer cómo la venta al menudeo significa para muchos un medio de subsistencia.

El 68 por ciento de los imputados tiene entre 18 y 40 años, y la mayoría es varón (55 por ciento), aunque la proporción de las mujeres es elevada.

El 67 por ciento no terminó el colegio secundario (casi el 17 por ciento de ellos ni siquiera finalizó el primario), ítem que tuvo su correlato en la inserción laboral: el 48 por ciento dijo tener empleos informales y un gran porcentaje de las mujeres respondió que era ama de casa.

En total, el 71 por ciento de los 69 imputados manifestó no tener un trabajo formal.

Padres. En el 55,6 por ciento de los casos, los imputados convivían, al momento de ser detenidos, con sus hijos o hijastros y en el 42,9 por ciento de los casos, con su pareja o cónyuge.

El 67,5 por ciento del universo relevado tiene entre dos y cuatro hijos, los que en la mayoría de los casos son menores de 5 años.

Según el estudio, el 56,5 por ciento de los imputados es adicto a las drogas, en su gran mayoría, marihuana y cocaína.

Además, más de la mitad (el 52,2 por ciento) posee antecedentes penales. Delitos contra la propiedad (robo, robo calificado, tentativa de robo, hurto simple) e infracciones a la Ley de Estupefacientes 23.737 son las principales causas.

Cantidades. De acuerdo con estos datos, en el 70 por ciento de los procedimientos se secuestró cocaína (por lo general, nunca más de 100 gramos), mientras que en el 58,3 por ciento se incautó marihuana (valores inferiores a los 250 gramos en cada "quiosco").

Al respecto, una fuente policial explicó alguna vez a este diario cómo los dealers fueron cambiando la reserva de estupefacientes a partir de la nueva ley.

Al comenzar los primeros operativos, en diciembre, se encontraban 200 gramos y otros 50 ya fraccionados listos para su venta. Pero en los últimos meses, cuando los efectivos ingresan, hallan sólo las dosis preparadas, sin más droga de reserva.

“No desconocemos que la venta de droga al menudeo es un medio de subsistencia para mucha gente, entonces se corre rápido la bola de lo que está pasando y empiezan a tomar recaudos. ¿Por qué hay menos droga ahora en los ‘quioscos’? Por dos razones: por un lado, porque si caen presos pueden intentar pasar como consumidores que tenían la droga para consumo personal; y, por otra, porque se dieron cuenta de que ahora hay más allanamientos y si les toca, van a perder más. Entonces, por las dudas, prefieren perder menos, que les duela menos si les incautamos la droga”, describió la fuente.

Según datos a los que tuvo acceso este diario, en el primer semestre de aplicación de la ley 10.067 hubo, también, 1.245 personas que fueron fichadas en toda la provincia cuando realizaban las tareas de vigilancia previo a los allanamientos.

En términos generales, la metodología apunta a que se deben realizar dos controles previos a “clientes” antes de ingresar por la fuerza en un “quiosco”.

“A estas personas (por los “clientes” o consumidores) no se las detiene, pero sí se las ficha porque con esos datos también hacemos un trabajo estadístico sobre quiénes son los que consumen; se trata de personas enfermas, de qué barrios provienen, cómo llegan a comprar”, graficó en aquella oportunidad el investigador policial.

Pocos gramos En la mayoría de los operativos, se encuentran pocas cantidades de cocaína y marihuana. Los "dealers" suelen tener una escasa reserva para no perder tanto si sufren un allanamiento.

71% de los imputados dijo no tener un trabajo formal Eso tiene una causa: de los 69 procesados relevados, el 67 por ciento no terminó el secundario.

Valeria Plaza. Abogada, Becaria Conicet. La nueva ley apunta al perejil que tiene un 'quiosco'. No se investiga más allá de eso. Es una estrategia poco inteligente del Gobierno, porque cuestiona su misma política: evidencia que es simplemente una oferta laboral para un sector de la población".

Mario E. Garzón. Juez Fed. San Francisco. Es la forma de distraer a la gente y los pocos recursos, en la creencia de que se combate la droga, cuando en realidad con estos procedimientos se la está ocultando. No es un problema menor para tomarlo con menores, es un problema mayor".

Sebastián García Díaz. Presidente del Copec. Un 20% jamás vendería y otro 20% lo haría sin importar el castigo. Pero hay un 60% que se acerca o no a este negocio según el nivel de impunidad que perciba. La tarea del fuero es advertirle a ese 60% que ahora el riesgo de ser atrapado es mayor".

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