Cuidado, niños conectados
El filósofo francés Jean Jacques Rousseau (1712-1778) decía: “La infancia tiene sus propias maneras de ver, pensar y sentir; nada hay más insensato que pretender sustituirlas por las nuestras”.
El filósofo francés Jean Jacques Rousseau (1712-1778) decía: "La infancia tiene sus propias maneras de ver, pensar y sentir; nada hay más insensato que pretender sustituirlas por las nuestras". Esto viene a propósito de que el próximo domingo 16 se celebra el Día del Niño, en un contexto en el que las nuevas generaciones se han convertido en un enorme desafío de comprensión para sus propios padres.Como lo hemos señalado en columnas anteriores, la tecnología obra de dos maneras sobre los más chicos:Sustituye los juegos tradicionales y los convierte en sedentarios. Y termina siendo una comodidad para los padres, porque encuentran en ella una nana sin costos salariales, pero a un precio que el futuro dirá cuán gravoso es.Tiempo atrás, con el apoyo de Fibertel y de The Walt Disney Company Latin America, Chicos.net hizo pública una investigación sobre "Impacto de la tecnología en niñas y niños de América latina: nuevos desafíos para la crianza", que contempló a chicos de 4 a 12 años de Argentina, México y Brasil. Se avanza sobre uno de los aspectos centrales de la nueva relación entre padres e hijos: cómo dialogar sobre el uso y los riesgos de las nuevas tecnologías. Por suerte, el estudio arrojó una buena noticia: los padres sentimos "una fuerte responsabilidad" sobre alertar a nuestros hijos respecto de los potenciales riesgos de Internet. En la Argentina, indicó el reporte, 76 por ciento de los padres se considera con mayor obligación al respecto que la escuela y el Estado. Además de los datos, el informe permitió establecer una serie de consejos para tener a mano: Coherencia: los criterios que se establezcan deben ser mantenidos. Los niños valoran las explicaciones claras y sostenidas en el tiempo. Enseñarles: ir más allá del control y de la mera explicación. Transferirles conocimiento para que ellos mismos se cuiden. Más juegos: los grandes deben situarse en el lugar de los chicos para entender mejor los entornos digitales. Lógica digital: dejar de creer que hay una división entre dos mundos, el real y el virtual. Todo lo que ocurre en el mundo virtual es real. "La interacción on line es real, y es vivida de ese modo por adolescentes, niñas y niños", dice el estudio. Darles herramientas: no sólo los ayuda saber los riesgos; darles las herramientas para enfrentarlos es un factor crítico de preservación. Que entiendan que lo que publican en línea escapará para siempre de su control. No invadir: ellos luchan por la preservación de su espacio. Hay que respetarlo. Compartir experiencias: las respuestas que padres e hijos necesitan pueden construirse en forma conjunta. Valorar lo tecno: no demonizar a las nuevas tecnologías. Además del esparcimiento, pueden jugar un papel fundamental en la inclusión social, el desarrollo de talentos y la participación. Es oportuno apelar a estos consejos y, además, ponernos a pensar cómo damos vuelta la lógica que Antoine de Saint Exupéry puso en boca del Principito: "Las personas grandes nunca comprenden nada por sí solas y es muy aburrido para los niños tener que darles una y otra vez explicaciones".

