Cuarentena: expectativa por alguna flexibilización de salidas para niños y niñas
Mientras algunos aseguran que el tema está en discusión, otros dudan de que el presidente Alberto Fernández admita salidas recreativas.
El aislamiento social, preventivo y obligatorio se extenderá hasta el 10 de mayo, y hay muchas expectativas por lo que el presidente Alberto Fernández pueda disponer respecto de algún tipo de permiso para que niños y niñas puedan tener "salidas recreativas".
La medida fue puesta sobre la mesa por el presidente Alberto Fernández tras oír las recomendaciones de algunos de los expertos sanitarios del Gobierno.
No obstante, la propuesta fue trasladada al ministro de Salud, Ginés González García, quien valorará, junto al resto de expertos, cómo y de qué manera se podría llevar a cabo la misma.
Se espera que el Gobierno termine de definir este viernes la medida, que contemplaría de qué manera se podrían llevar cabo estas salidas, que podrían ser de acuerdo con el número de DNI, y según qué parámetros, entre ellos duración y distancia de los recorridos.
De acuerdo con las fuentes del Gobierno citadas por Clarín, si sale adelante la medida, no se trataría de un "paseo", sino "una vuelta cerca de casa".
González García señaló días atrás que se trata de una situación que afecta a toda la sociedad argentina, pues él tiene nietos y sus hijas "están preocupadas por tanto encierro de los chiquitos".
El ministro dijo que será de las decisiones que resuelva el Gobierno pronto, siempre garantizando el “resguardo” y considerando “la distancia social y los cuidados de circulación”.
Fernández recibió esta semana a una delegación de Unicef, con quienes abordó la temática vinculada a la necesidad de que los chicos y adolescentes puedan tener algún tipo de salida controlada.
Enfoque adultocéntrico de la pandemia
En una entrevista publicada por El Confidencial al filósofo César Rendueles sobre el confinamiento infantil se pone en cuestión el enfoque "adultocéntrico" de las medias de aislamiento dispuestas en España, en donde tampoco estuvo permitida la salida de niños y niñas.
“Estamos acostumbrados a esperar que los niños sean invisibles, que no molesten, no hagan ruido y no alteren el mundo ‘normal’, que entendemos que es el de los adultos. La crisis del coronavirus es una especie de paraíso adultocéntrico. Los niños han desaparecido completamente de la vista pública, por fin son asunto exclusivamente privado de sus padres”, cuestionó Rendueles.
Asimismo, el filósofo también puso la lupa en la diferenciación de clase en la vivencia del aislamiento. “Hay que tener en cuenta que el confinamiento tiene un fortísimo sesgo de clase. No es para nada lo mismo vivir el encierro en una casa amplia, luminosa, con terraza o incluso jardín que en diminutos pisos interiores sin luz natural”, argumentó.

