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Centro pionero, sin fondos para investigar

El establecimiento clave de la ciencia de Córdoba inició una etapa para producir investigaciones de calidad, pero atraviesa una crisis financiera.

25 de septiembre de 2010 a las 12:01 a. m.
Centro pionero, sin fondos para investigar

"Ciencia que no crece, ciencia que muere", dice el investigador Juan Carlos Molina. En eso está el Instituto Mercedes y Martín Ferreyra (IMMF), que Molina dirige. Mejora sus instalaciones para estar a nivel mundial, pero al mismo tiempo vive la crisis financiera más grave de su historia. "El año que viene ya no podremos cubrir el aporte propio que necesitamos para funcionar", asegura Molina. El riesgo es que se interrumpan líneas de investigación en Mal de Alzheimer, parasitosis, déficit atencional, adicciones, entre otras.En un contexto provincial y nacional muy favorable para la ciencia argentina, llama la atención la situación financiera de este sitio decano en la investigación médica de Córdoba, creado en 1947 con el padrinazgo de Bernardo Houssay, el primer Premio Nobel argentino.Varios factores influyeron. Uno conocido por todos: el corralito. Así perdieron 450 mil dólares de los fondos propios que recibieron de una donación de Pérez Companc. El IMMF necesita un millón de dólares anuales para funcionar. Más del 70 por ciento de ese dinero, en especial en el pago de sueldos y becas, lo aporta Conicet. A esto se agregan los subsidios y un aporte de la Fundación Interior Argentina.El resto, 150 mil dólares, son fondos propios que durante más de una década lo solventaron con la donación. Pero ese dinero ahora lo han invertido para mejorar el bioterio (espacio donde se crían las ratas de laboratorio), una instalación vital para hacer ciencia de calidad."Será único en el interior del país, con calificación internacional que respetará normas éticas y de calidad animal", explica Molina. La inversión fue de 700 mil dólares.Desde julio, no tienen ratas para experimentar por las reformas. El nuevo edificio se inaugurará a fin de año.El problema es que para 2011 el IMMF no tendrá fondos para solventar gastos corrientes que con las nuevas instalaciones se incrementarán. "La luz aumentará un 50 por ciento. Ahora es el segundo ítem de gastos corrientes, 10 mil pesos mensuales. En seguridad, gastamos 13 mil pesos", enumera Molina.Otros institutos científicos cuentan con el respaldo de la Universidad Nacional de Córdoba, que cubre estos gastos corrientes. Pero el IMMF es una asociación sin fines de lucro que sólo tiene vínculos de tipo científicos y educativos con la Casa de Trejo."Hace más de 20 años que no pintamos el instituto. Dedicamos todo el dinero a investigar, pero ahora nos estamos quedando sin", se sincera Molina.El científico calcula que necesitarán 500 mil pesos anuales para los próximos cuatro años. La única forma de obtenerlos es a través del aporte de la comunidad. ¿Por qué un filántropo debería donar dinero a un instituto de investigación?"La gente no valora el aporte que la ciencia realiza a la sociedad. Eso, en parte, es culpa de los científicos", dice Molina y luego enumera los logros del IMMF: Más de 80 tesis doctorales que pueden ser la piedra fundamental para tratar enfermedades como Mal de Alzheimer, déficit atencional, adicciones, bipolaridad, esquizofrenia, hipertensión y parasitosis. Creación del doctorado en Neurociencias más importante de Argentina. Trabajo para 80 personas, muchas de ellas investigadores de referencia internacional. Decenas de profesores formados que dan clases en las universidades públicas. Repatriaron cuatro investigadores junto con la Nación. Hace 13 años que becan, junto al Rotary Club, a cinco alumnos de secundarias de bajos recursos para que realicen investigaciones. Muchos ya son jóvenes científicos con futuro.