Aborto: el debate que no se DIU
Los poderes de un país suelen acusar a otros poderes de ese país de entrometerse en otros poderes de ese país.
Es curioso cómo los poderes de un país acusan siempre a otros poderes de ese país de entrometerse en otros poderes del país, con plena conciencia de que al hacerlo no hacen otra cosa que entrometerse en las atribuciones de otros poderes del país. Hace pocos días, el rector de la Universidad Católica Argentina escribió una carta abierta al titular de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Ricardo Lorenzetti, en la que lo acusaba de liderar un "avance de la Justicia por sobre la legislación" en cuanto a la jurisprudencia sobre el aborto no punible.Monseñor Víctor Manuel Fernández se refirió en especial al llamado fallo "F.A.L.", de marzo de 2012, en el que la Corte zanjó definitivamente una vieja discusión sobre la interpretación del artículo 86 del Código Penal. Así, ya no quedan dudas de que el aborto no es punible en casos de peligro para la vida de la embarazada o en caso de una violación. Esa decisión disparó un protocolo para esos casos, dictado por el Ministerio de Salud de la Nación. Detrás de la carta de Fernández –teólogo de consulta permanente de Jorge Bergoglio– se adivina el temor de la Iglesia Católica de que se comience a aplicar sin restricciones ese protocolo y de que esta batalla perdida pueda dar lugar a un debate sobre la despenalización del aborto en general. Es extraño que se denuncie a la Corte de avanzar sobre la legislación después de lo que pasó con el nuevo Código Civil y Comercial que se comenzó a aplicar en agosto. El cuerpo legal había sido redactado por una comisión especial y consensuado con el aporte de más de 100 prestigiosos juristas de todo el país.Pero los legisladores más ligados a la Iglesia lograron, tras la llegada de Bergoglio al Vaticano, que se eliminara del código sancionado el alquiler de vientres y la fecundación post-mortem , y que se determinara que la existencia humana comienza con la concepción. Este último punto eliminaba otra puerta de entrada a la discusión sobre la despenalización del aborto.Más allá de las posturas ideológicas que existen sobre el tema –y de las consecuencias sanitarias de que siga sin resolverse–, lo concreto es que hasta ahora el debate ha sido barrido de la agenda pública sanitaria y se ha privado a la gente de conocer argumentos en detalle. Hay presiones extremas hacia los poderes por parte de todos los sectores, pero hasta ahora ha sido clara la victoria de uno de ellos.En Córdoba, la Justicia tiene frenada desde hace más de tres años la aplicación del Protocolo de Aborto no Punible, luego de un amparo de una organización solidaria católica. Curiosamente, es la misma Justicia que "avanza sobre la legislación". ¿En qué quedamos? ¿Una Justicia sí y la otra no, de acuerdo a cómo falle?La intromisión de poderes es bastante más compleja de lo que parece. A veces viene con sutileza; a veces, con furia.

