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Otra plaga avanza sobre el maíz

En siembras tempranas, la chinche de los cuernos alojada en el lote ataca la planta. Aconsejan tratamientos.

22 de abril de 2011 a las 12:02 a. m.
Otra plaga avanza sobre el maíz

Una investigación realizada por el entomólogo especialista en control de plagas agrícolas del Inta Marcos Juárez, Javier Vázquez, avalada por los especialistas del Servicio Técnico Syngenta, afirma que la chinche de los cuernos puede ser un gran problema para la próxima campaña de maíz. El avance del cultivo de soja sobre áreas productivas promueve la multiplicación del complejo de chinches ( Hemiptera: Pentatomida e) al brindarle refugio y alimento durante la primavera, verano y parte del otoño. Durante la cosecha es posible observar los adultos de chinche mezclados con los granos pasando desde la cosechadora hacia los acoplados para el transporte.Entre las especies más comunes se destacan: chinche verde común ( Nezara viridula L ), chinche de la alfalfa ( Piezodorus guildinii West. ), chinche marrón o de los cuernos ( Dichelops forcatus Fab. ) y alquiche chico ( Edessa meditabunda Fab. ). Durante los meses más fríos del año las chinches dejan de reproducirse, permaneciendo en estado adulto hasta la próxima primavera. Las especies Nezara y Piezodorus pasan las condiciones desfavorables del invierno refugiadas preferentemente en los árboles (entre las hojas y debajo de la corteza desprendida). Las especies Edessa y Dichelops se resguardan debajo de malezas vivas como la lengua de vaca, la ortiga mansa, algunos cardos y el rastrojo circundante. En los lotes de soja es posible encontrar huevos de estas especies, ninfas y adultos, estos últimos miden de 9 a 11 milímetros de longitud y son de color castaño. Su cabeza presenta dos puntas y poseen el abdomen de color verde. Se reproducen hasta varias generaciones por año, durante los meses de mayor temperatura. La última generación pasa el invierno refugiada debajo de malezas de ciclo invierno-primavera y es la que causa daño al cultivo de maíz durante la emergencia en las nuevas campañas. La principal consecuencia de este daño es el retraso en el crecimiento de algunas plantas de maíz (plantas dominadas), que se transforman en malezas para el cultivo. Los síntomas de daño se evidencian al desplegarse las hojas del cogollo, apareciendo orificios dispuestos en líneas transversales sobre el limbo foliar. No debe confundirse con el daño ocasionado por la oruga militar tardía ( Spodoptera frugiperda ), que se diferencia por halos amarillentos y bordes irregulares en los orificios. También se pueden observar deformaciones de hojas, retraso en el crecimiento, aparición de macollos y muerte de plantas en casos de daño severo.La siembra temprana de maíz (fin de agosto — principios de septiembre) favorece los ataques más intensos, debido a que las chinches salen de las malezas muertas por recientes aplicaciones de herbicidas y encuentran, en las plantas de maíz emergentes, excelentes condiciones para alimentarse. En fechas de siembra más tardías, las poblaciones de chinches se habrán dispersado al momento de la emergencia del cultivo, disminuyendo los riesgos de sufrir ataques intensos. Cómo actuar. La utilización de insecticidas aplicados en semilla, antes de la siembra, es una técnica muy eficiente para el control de esta plaga, al concentrar el ingrediente activo en el lugar requerido. El insecticida sistémico es absorbido desde el suelo por las raíces, traslocándose a la parte aérea de la pequeña planta. Cuando la chinche introduce el estilete para succionar savia, inmediatamente la molécula entra en contacto con el insecto, que logra controlar sin afectar el normal desarrollo del cultivo. Según afirma Javier Vázquez: es muy importante que el productor sepa la historia de los lotes donde sembrará maíz. "Si en el año anterior tuvo ataque de chinches, recomendamos que, previo a la siembra, haga un monitoreo del lote para ver la población presente en el rastrojo y en función del resultado tome los recaudos necesarios", recomendó el entomólogo. Desde Syngenta advierten que la chinche de los cuernos, antes sólo focalizada en Córdoba, está avanzando en la zona núcleo.