La oferta alivia a los precios
Ha comenzado a aparecer toda la hacienda cuya venta por razones impositivas fue diferida durante las últimas semanas de 2010. Ignancio Iriarte.
El mercado todavía no había terminado de recuperarse de las bajas de fin de año cuando una mayor oferta de ganado vuelve todo a fojas cero. Por un lado, ha comenzado a aparecer toda la hacienda cuya venta por razones impositivas fue diferida para enero durante las últimas semanas de 2010; frigoríficos y matarifes nos dicen que el grado de gordura de muchos terneros, novillos y vaquillonas que vienen del campo o de los feedlots dan testimonio de que esa hacienda fue retenida a fin de año para ser vendida en el ejercicio 2011. Todos los años se dan en los primeros 20 días de enero ventas postergadas del año anterior, pero este año, a raíz de la fuerte valorización de la hacienda, la cantidad de ganado cuya venta se ha diferido por razones impositivas probablemente haya sido mayor. La mayor oferta derivada de este hecho podría durar entre dos y cuatro semanas más.Por otro lado, el efecto (real y psicológico) de la seca está llevando a muchos productores a moderar la fuerte retención de vacas, terneras y vaquillonas, que se vino dando a lo largo de todo el 2010, a favor de la baja carga. Y sobre todo, del empastamiento de los campos que vino después de las abundantes lluvias de los primeros nueve meses del año pasado. La sequía se siente. Ahora, después de varios meses de lluvias moderadas o directamente de seca, de fuertes vientos y de olas de calor, la receptividad de los campos se ha reducido de tal modo que muchos productores se ven obligados a vender. Si no llueve en forma abundante y generalizada en las principales zonas ganaderas en las próximas semanas, la retención iniciada en el 2010 no se interrumpirá, pero sí se moderará. Miles de productores han quedado marcados a fuego por la seca del 2008/2009 y han aprendido que en muchos casos es preferible aprovechar a tiempo los todavía buenos valores para el gordo o la invernada y no entrar en gastos de suplementación o encierre que no se sabe cuánto tiempo pueden durar, ni cuántos recursos económicos pueden costar.En este escenario, a principios de año hay más oferta que la esperada por razones impositivas y por los efectos de la seca sobre amplias zonas ganaderas.Se había retenido mucho y de todas las categorías, por lo que por ahora, a diferencia de dos años atrás, estas ventas forzadas todavía no tienen un significado importante en términos macro. Cuando los procesos de liquidación o retención ya se han establecido se realimentan a sí mismos, y una vez afirmados es muy difícil que se reviertan: tienen una gran inercia. Los excepcionales precios del ganado que tuvimos hasta octubre último eran consecuencia directa de una faena también, excepcionalmente, baja. Toda la cadena de la carne, con la sola excepción de los ganaderos, está hoy con márgenes de utilidad muy bajos, y aprovecha el más mínimo repunte de la oferta para hacer bajar los precios (de la hacienda) para recomponer, aunque sea en parte, los márgenes perdidos. Para las fiestas de fin de año, tanto feedlots como productores pastoriles (intensivos) prepararon más ganado terminado que lo que una demanda débil podía absorber.Hubo además una oferta récord de pollo y una cantidad de cortes y cuartos acumulados en cámara que ahogaron toda posibilidad de suba de precios de la carne vacuna.
*Analista del mercado de carnes

