La campaña se iniciará con contrastes hídricos
Buena parte del área agrícola provincial llegará a la siembra de maíz con reservas insuficientes de humedad.
La campaña de maíz en la provincia se iniciará en un escenario de grandes contrastes hídricos, según alertó el especialista en agroclimatología, Eduardo Sierra. El ciclo agrícola comenzará con un estado bastante perturbado, que irá evolucionando paulatinamente hacia un comportamiento cercano a lo normal, según explicó el especialista en un informe exclusivo sobre las perspectivas para Córdoba. "No obstante, antes de que este proceso de normalización pueda completarse, tendrá lugar un prolongado período en que la acción residual del vigoroso episodio de La Niña, que afectó a la campaña agrícola precedente, se hará sentir con fuerza", alertó Sierra.Gran parte del área agrícola provincial comenzará la campaña de maíz con reservas hídricas insuficientes. Esta evolución planteará una sucesión de dificultades, que habrá que sortear mediante un cuidadoso planteo productivo y un riguroso manejo. Por estas razones, Sierra aconsejó a los productores elaborar una estrategia productiva acorde a la perspectiva agroclimática esperada. "Resulta recomendable efectuar la medición del contenido de humedad del suelo de cada lote, antes de tomar una decisión productiva. Los lotes implantados con reservas insuficientes, se encontrarán en un estado de elevada vulnerabilidad frente a un posible retardo en la llegada de las lluvias primaverales", precisó a través de un informe difundido en el marco de la Jornada + Maíz 2011. Adicionalmente, los suelos secos favorecerán la formación de heladas tardías, que podrían afectar a los lotes implantados en forma temprana, sumando un riesgo adicional al estrés provocado por la escasez de humedad en el perfil. Se va La Niña. Durante marzo, La Niña alcanzó la etapa final de su desarrollo. No obstante, durante la mayor parte del invierno, su acción residual continuará afectando el agroclima, generará precipitaciones desuniformes que combinarán fuertes tormentas localizadas con valores generales más bien escasos. La entrada de humedad se producirá desde el sudeste, lo que generará un marcado gradiente de lluvias entre esa dirección, en la que se registrarán los valores máximos, y el noroeste de la provincia, que registrará los valores mínimos. Según Sierra, esta distribución de lluvias acentuará los contrastes hídricos ya existentes. El principal indicador disponible a la fecha es el Índice de Oscilación Sur (SOI). Este índice, que representa la velocidad de los vientos alisios, adquiere valores negativos cuando se está gestando El Niño, y valores positivos, cuando se está gestando La Niña. Durante mayo, la intensidad de los vientos alisios se redujo substancialmente, hasta retornar a un nivel neutral, augurando un gradual retorno del clima hacia condiciones cercanas a lo normal. Lluvias en el norte. Al contrario que lo sucedido en el invierno, durante la primavera la entrada de humedad se producirá desde el trópico. Este comportamiento, determinará que las precipitaciones más abundantes se observen sobre el norte de la provincia, mientras que el sur registrará los valores más escasos. Según el experto, esta reversión del gradiente pluviométrico hará que las zonas más necesitadas de humedad reciban buenos aportes, que mejorarán significativamente su estado. No obstante, sostuvo que debe tenerse en cuenta que este proceso podría cumplirse en forma algo tardía, por lo que los lotes de implantación temprana podrían sufrir daños irreversibles antes que el alivio esperado se concrete. También es probable que, sobre el extremo norte, las precipitaciones de fines de primavera asuman la forma de tormentas localizadas severas, con granizo y vientos, que podrían afectar severamente el estado de los lotes. Es probable también que la primera parte de la primavera muestre heladas tardías, que podrían afectar a los lotes tempranos.El inicio del verano permitirá que el sistema climático complete su proceso de normalización y asuma un comportamiento cercano a lo normal. La secuencia de procesos atmosféricos incluiría una racha de lluvias abundantes, acompañadas de calor.

