Temas del día:

El trigo, lejos de la integración

Por la caída de la producción argentina, Brasil sacó la protección arancelaria.

26 de abril de 2013 a las 12:03 a. m.
El trigo, lejos de la integración

–Le propongo, compañero don Productivo, que en esta ronda de mates sigamos la conversación de la semana pasada, cuando tocamos el panorama del trigo, cuando las sembradoras están a punto de meterse en los potreros, en los casos, claro está, en que los colegas han decidido destinar áreas para este cereal. –Veo que usted, camarada don Tecnológico, está atento a lo que pasa en el sector y que ha recorrido algunos ámbitos donde se habla de la actualidad de la producción.–Así es, compañero. Esta semana pudimos acercarnos, por invitación de la Fundación Producir Conservando, al seminario en el cual la entidad se refirió a las perspectivas del Mercosur y, por cierto, el trigo figuró entre los temas de conversación.–Por eso mismo, me gustaría escuchar lo que ahí se dijo al respecto.–Algunas cosas son sabidas, pero se remarcó, por ejemplo, que entre los países del Mercosur tenemos un conjunto de políticas heterogéneas que suelen colisionar, en particular entre los líderes de la región, la Argentina y Brasil. Un claro ejemplo de eso es uno de los pocos rubros que podrían ser "complementarios" en el sector, como lo es el trigo. Se dijo que a una fuerte presión fiscal que tienen los productores argentinos en este cereal, se suma una intervención oficial que llevó a una caída muy significativa de área bajo siembra, la menor en 110 años, y por ende en la producción.–Brasil, entonces, se quedó sin el trigo argentino...–Así es. Por eso, los consultores de la FPC mencionaron que la retracción argentina no permite satisfacer las necesidades, crecientes por cierto, de Brasil. Y que el país vecino tuvo que suspender la aplicación del arancel externo común, instrumento básico de protección regional, lo cual resta competitividad para los oferentes del Mercosur y sienta una jurisprudencia negativa en el proceso de integración.–O sea, nos hemos mirado el ombligo y allá fuimos...–Se dijo que si aumenta 15-20 por ciento el área triguera, en términos relativos es un éxito, pero en términos absolutos es nada. Venimos de 3,5 millones de hectáreas cuando el promedio de los '90 eran seis millones de hectáreas.