La fidelidad de los animales no conoce fronteras y, a veces, tampoco entiende de despedidas definitivas. En la región brasileña del Valle de Itajaí, un funeral se transformó en un fenómeno viral por el comportamiento de Nina, una yegua que fue autorizada por la familia para darle el último adiós a su dueño, Pedro Krug.
Pedro era un granjero de 70 años muy querido en su comunidad, quien falleció dejando atrás un vínculo inquebrantable con su fiel compañera de cuatro patas. Durante la ceremonia íntima realizada en su propio rancho, los presentes permitieron que Nina ingresara a la habitación donde velaban al hombre, rodeado de sus objetos más preciados como su sombrero característico.
El momento más impactante del video, que ya recorre todas las plataformas, ocurre cuando el animal se acerca al cajón. Al reconocer a su dueño, Nina lanzó un relincho agudo y apoyó suavemente su hocico sobre el cuerpo de Pedro, provocando el llanto inmediato de todos los amigos y familiares que rodeaban la escena.
“Le enseñó a dar la pata, a apoyarse sobre él. Siempre fue muy cariñoso”, relató la hija del granjero al portal G1, recordando los ocho años de convivencia diaria entre ambos. Según su testimonio, Pedro no solo cuidaba de Nina, sino que la integraba en todas sus rutinas y solía llevarla para que los niños del barrio pudieran montarla y disfrutar.
La publicación se llenó de comentarios de internautas que destacaron la inteligencia emocional de los caballos y compartieron historias similares sobre animales que sufren la pérdida de sus humanos. "Si el caballo no huele a la persona que murió, se desespera creyendo que se perdió", explicó un usuario.