Temas del día:
iconViral

Locura total. Se tiró de un paracaídas, armó dos cubos de Rubik en plena caída libre y rompió un récord Guinness

El estadounidense Ishaan Hadkar logró la hazaña a 190 kilómetros por hora sobre el cielo de California. En el primer intento se le rompió un cubo, pero se subió a otro avión y alcanzó la gloria.

01 de julio de 2026, 12:02

Llevar las habilidades personales al límite es una constante en el universo de los desafíos extremos, pero un joven norteamericano rompió todos los moldes al combinar la velocidad mental con el paracaidismo de alta velocidad. En las últimas horas, su nombre se volvió tendencia absoluta en las redes sociales al confirmarse que logró meterse en las páginas del Guinness World Records tras resolver dos cubos de Rubik flotando en el aire.

El protagonista de esta increíble proeza es Ishaan Hadkar, un joven de 24 años apasionado por los acertijos lógicos que decidió viajar hasta Oceanside, California, para concretar una locura que nadie había replicado con éxito. Lo más llamativo de la secuencia es que el muchacho jamás en su vida se había tirado de un avión, por lo que el intento de récord significaba, al mismo tiempo, el debut absoluto de su cuerpo en el vacío.

El camino hacia la gloria estuvo repleto de contratiempos dignos de una película de acción. En la primera tentativa de la jornada, la descomunal presión del viento provocó que uno de los cubos de Rubik se despedazara por completo en pleno descenso, arruinando la marca. Lejos de bajonearse o dejarse vencer por los nervios, Ishaan demostró tener una mentalidad de acero. “No quise rendirme. Así que enseguida abordé otro avión e hice un nuevo intento de récord al minuto siguiente”, reveló el joven a la organización oficial.

Cuándo saltó

El salto definitivo se realizó desde una imponente altura de 3.960 metros, en una jornada complicada por las ráfagas de viento y un cielo completamente cubierto. Al arrojarse al vacío, el cuerpo de Hadkar alcanzó una velocidad cercana a los 190 kilómetros por hora, un factor extremo que le exigió una estabilidad corporal perfecta para no perder las piezas de plástico.

El salto.

“Empecé a resolver en cuanto el instructor me dio la señal de que estaba estable. Casi al final fallé el último paso, sobre todo porque la presión del viento me afectó la memoria muscular”, confesó sobre la enorme dificultad técnica. Sin embargo, el tiktoker logró dominar los nervios: completó el primer cubo a los pocos segundos de abrirse el paracaídas y terminó el segundo mientras flotaba bajo la campana en el tramo final del descenso.

La increíble destreza de Ishaan con este icónico juego de encastre no es una novedad, ya que su pasión por el Rubik comenzó cuando tenía apenas 10 años tras ver a un primo resolverlo. Desde entonces, compitió en numerosos torneos tradicionales, aunque con el tiempo prefirió mudar su talento hacia escenarios fuera de lo común, llegando incluso a resolver diez cubos de manera simultánea bajo el agua.

El video de la vertiginosa secuencia se expandió con fuerza por los algoritmos digitales, cosechando miles de interacciones y comentarios de usuarios maravillados por su nivel de concentración. Tras tocar tierra firme y recibir la certificación oficial, el flamante dueño del récord dejó en claro que su ambición no tiene techo: “Con los récords no existe un final real. Justo al aterrizar, me quedé pensando que quizá habría podido resolver cinco cubos en el aire”.