Indignación. Una sala de juegos en China tiene animales vivos como premios en máquinas de peluches
Hubo indignación total en las redes tras viralizarse imágenes de hámsters, tortugas y peces atrapados entre garras metálicas. Ocurrió en la ciudad de Shenzhen.
Lo que para algunos pretendía ser una "atracción" novedosa, para el resto del mundo se convirtió en una escena de terror animal. Un centro de juegos recreativos en Shenzhen, al sur de China, decidió reemplazar los clásicos ositos de felpa por seres vivos, desatando una ola de repudio global al mostrar cómo hámsters y otros pequeños animales son maltratados por las pinzas mecánicas de las máquinas.
Las imágenes que circulan en internet son desgarradoras: se ve a los pequeños roedores amontonados, visiblemente estresados por el ruido ensordecedor del local y, lo que es peor, con heridas provocadas por las garras de metal que intentan "pescarlos" para entregarlos como premio. Además de los hámsters, las máquinas también exhiben peces y tortugas en condiciones deplorables.
Ante la viralización del caso, ciudadanos chinos intentaron llevar el reclamo a la Justicia, pero se chocaron con una pared legal. Según trascendió, las autoridades de Shenzhen explicaron que no pueden iniciar acciones por maltrato animal debido a que la ciudad no cuenta con una legislación específica que proteja el bienestar de estas especies.

Qué dice la ley en China
En China, la ley actual rige principalmente para animales silvestres en peligro de extinción, dejando un vacío legal enorme para los animales domésticos o de granja. De hecho, la crueldad animal no está penalizada como tal; si alguien mata o lástima a una mascota, solo se considera "daño a la propiedad" y se resuelve con una compensación económica, sin penas mayores.
Sin embargo, no todo está perdido para los denunciantes. Algunos abogados sugieren que los propietarios podrían ser sancionados bajo la Ley de Prevención de Epidemias Animales, ya que colocar roedores en máquinas de uso público representa un riesgo sanitario para los humanos.

