A la hora de pararse frente a la góndola de las galletitas, la gran mayoría de los argentinos suele definir su compra guiándose por el precio, el sabor o calculando si combinan mejor con los amargos del mate, el café de la mañana o la merienda de los chicos. Sin embargo, en las últimas horas, un video se volvió tendencia absoluta al poner la lupa sobre un dato que suele pasar desapercibido pero que encendió las alarmas de los consumidores: el contenido oculto de azúcar.
El encargado de revelar el misterio fue un repositor de supermercado, quien aprovechó su jornada laboral para analizar minuciosamente los paquetes de las marcas más populares del mercado. Con la tabla nutricional en mano, el joven compartió un detallado relevamiento en sus redes sociales y dejó en evidencia cuál es la variedad que lidera cómodamente el ranking de las más dulces, derribando un mito arraigado en el paladar nacional.
Para sorpresa de miles de internautas, las galletitas Ópera se coronaron en el primer puesto del podio al registrar alrededor de 40 gramos de azúcares agregados por cada 100 gramos de producto. El dato causó una verdadera conmoción digital debido a que muchísima gente suele asociar a las tradicionales obleas con una alternativa "liviana" o menos empalagosa en comparación con otras opciones con coberturas o rellenos más densos.
Cuál es la galletita que tiene más azúcar
Durante su recorrida por las góndolas, el trabajador también comparó el producto con otros pesos pesados de las tardes argentinas, como las famosas Oreo, que suelen estar en el banquillo de los acusados por sus valores calóricos. No obstante, según el testeo del repositor, las clásicas obleas terminaron quedando bastante por encima en la balanza del azúcar.
El video no tardó en expandirse por los algoritmos de las plataformas digitales, superando miles de reproducciones y despertando un intenso debate culinario. El posteo sirvió además para repasar el mapa de consumo de los argentinos, donde marcas saladas como Don Satur y 9 de Oro siguen siendo las reinas indiscutidas del mate, seguidas de cerca por las infaltables Criollitas y Express.
Por el lado de las dulces, la platea virtual recordó el enorme peso que tienen en el mercado opciones como Pepitos, los surtidos de Bagley y Terrabusi, o las Chocolinas, eternas aliadas de la chocotorta. La revelación sobre las Ópera dejó a más de uno recalculando la merienda, sumándose al pelotón de la nostalgia donde resisten las Pitusas, las Sonrisas y las Merengadas, aunque ahora con una mirada mucho más atenta a lo que dice el envase.